Pereira, 16 de noviembre de 2023
● Viviana Uribe, de Risaralda, ganó medalla de plata en trampolín 3 metros
femenino, sin embargo, quedó insatisfecha porque era la favorita para el
oro
Viviana y Luis Felipe son hermanos, son de Risaralda, son clavadistas, crecieron
en las piscinas olímpicas porque su padre era el piscinero de ellas, ambos son
figuras internacionales de los clavados de Colombia y los dos compitieron este
jueves 16 de noviembre en el remodelado escenario pereirano, apoyados por su
público, en busca del podio de los XXII Juegos Nacionales del Eje Cafetero.
Viviana no pudo contener las lágrimas que denotaron su desazón al no poder
conseguir la medalla de oro para la que era favorita, al terminar la prueba de
trampolín de 3 metros dijo: “Pues me siento feliz, pero no satisfecha con el
resultado; hemos venido trabajando esta prueba, pero bueno, quedamos en el
podio que es lo más importante, a seguir trabajando y con toda la energía para
mañana que es la última prueba”.
El oro fue para Daniela Zapata Correa y la plata para Steffanie Madrigal
Velásquez, ambas de Antioquia.
“Uno como deportista es muy ambicioso y siempre quiere ganar, y que no se nos
haya dado es un poquito frustrante, pero igual estoy feliz con el resultado”,
aseguró la joven de 26 años, que este viernes tendrá su desquite con la prueba.
Su hermano, Luis Felipe Uribe, que ya había ganado el miércoles pasado medalla
de oro en trampolín de 3 metros, sumó este jueves plata en trampolín de 1 metro.
El ganador fue Daniel Restrepo García, de Antioquia, y el bronce lo obtuvo Miguel
Esteban Tovar, de Valle.
“Primero que todo, estar agradecido con Dios por permitirme una experiencia más,
con mis padres por el apoyo y toda Risaralda porque de verdad que sentí todas
sus buenas energías, sus buenos deseos; la barra se sintió de corazón y ahora
seguiremos apostándole a lo más alto, a trabajar más duro, a mejorar muchos
detalles que tenemos para poderles aspirar a esos Juegos Olímpicos”, dijo Luis
Felipe, quien posee el honor de ser cuarto del mundo en trampolín de 3 metros, en
Budapest, durante el mundial del año pasado.
Cuando era niño y su casa eran las piscinas olímpicas, porque sus padres las
cuidaban y aseaban, a Luis Felipe le daba miedo el agua. Fueron muchos los
entrenadores que le insistían en que aprendiera a nadar, pero su temor le ganaba.
A los 5 años, cuando vio a su hermanita Viviana practicar los clavados, enterró el
miedo y se lanzó a las piscinas, aprendió a nadar y luego a clavar.
Sus más recientes triunfos fueron 1 bronce y una plata en los Centroamericanos y
los mismos metales en los recientes Panamericanos de Chile.
Su máxima apuesta está en clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024 y para
ello disputará próximamente en las piscinas olímpicas de Pereira el clasificatorio
para el mundial de clavados de Doha, que a su vez, será determinante para su
sueño olímpico.