Por José Luis Ortiz Güell
El pasado 2 de marzo, el Centro de Historias se convirtió en el epicentro de una de las
experiencias cinematográficas más impactantes del año con el preestreno de "Mentes", el
cortometraje que, lejos de ser una simple representación artística, se erige como una
denuncia social de calado profundo.
Joshua Navea, protagonista principal de esta obra, despliega su talento en un registro que
estremece.
Actor de una presencia arrolladora, pero también un artista integral—fotógrafo, poeta y
diseñador—logra dotar a su personaje de una autenticidad brutal. Su interpretación no
solo conmueve, sino que sumerge al espectador en un torbellino emocional, dejándolo
anclado en su asiento, incapaz de apartar la mirada hasta el último segundo. "Mentes" no
es una película cómoda; trata los problemas de salud mental con una crudeza necesaria,
con una honestidad que golpea y, a la vez, despierta conciencia.
La dirección de David Esperanza es, sin duda, otro de los puntos fuertes del corto. Con
una visión clara y una narrativa que desafía lo convencional, logra que cada plano sea un
reflejo fiel de la lucha silenciosa de tantas personas. Su trabajo en "Mentes" confirma el
talento arrollador de El Conjuro Producciones, una joven productora que, a pesar de su
corta trayectoria, está demostrando una capacidad inmensa para abordar historias
necesarias con una calidad excepcional.
Lo mismo que el guión trabajado con una profesionalidad inmaculada por David
Esperanza . En la historia del cine, ha habido guionistas destacados cuya importancia a
menudo se subestima y sin embargo los directores se consagran .
Es importante que grandes guionista han sido directores con un especial talento como
Ben Hecht , David Lean o el mismo Robert Bolt, me atrevería decir que el caso de David
Esperanza es uno de esos ejemplos a nivel nacional y que esta comenzando con
notables y destacadas obras y películas. .
Pero "Mentes" no se conforma con ser un simple cortometraje de impacto. Es un llamado
urgente a la acción, una reivindicación por la importancia de visibilizar y tratar la salud
mental con la seriedad que merece. En una sociedad que aún relega este tema a un
segundo plano, esta obra sacude conciencias y exige atención, respeto e involucración.
Porque la salud mental no es un lujo ni un capricho; es una necesidad que, como
"Mentes" deja claro, no puede seguir siendo ignorada.
Con una producción impecable, actuaciones memorables y una historia que resuena más
allá de la pantalla, "Mentes" se postula como una de las grandes joyas del año. No sería
descabellado vaticinar su triunfo en festivales y premios importantes, porque su mensaje
es tan contundente como ineludible. Si aún no la has visto, prepárate. "Mentes" no es solo
un cortometraje; es una experiencia que deja huella.