La Selección cierra el grupo F como primera, con 5 puntos.
Colombia vs. Nigeria. Foto: AFP
Colombia sigue su camino y está en octavos de final del Mundial Sub-20. Selló su clasificación en el primer lugar del grupo F, pero una vez más con cierta amargura, porque dejó escapar la victoria y empató con Nigeria 1-1. Sí, clasificó, sí, es primera, sí, es invicta, pero esta Selección sigue dejando interrogantes. Ahora va contra Sudáfrica, en octavos, una fase donde ya no puede dar ventajas.
Colombia arrancó este partido con una certeza, ya no había forma de que lo sacaran, pero quería ganar el grupo, pasar a octavos con autoridad, despejando tantas dudas y, ojalá, con goles. Quería convencer, apagar toda crítica y ganar en confianza para la siguiente fase. Muchas buenas intenciones, pero una vez más le costó llegar al gol y cuando lo encontró se asustó.
Nigeria, se sabía, iba a ser un dolor de cabeza, por su fortaleza física y la habilidad de sus jugadores de ataque. A los 2 minutos, de hecho, quedó claro que este partido iba a ser todo un desafío, cuando los africanos casi anotan con un remate que fue al palo. Colombia se vio sorprendida, atorada en ese arranque del partido. La presión de la falta de gol iba en la espalda de los atacantes.
Cuando Joel Canchimbo se vio solo frente al arco, con tiempo para resolver, no se pudo liberar de ese peso, pateó como si el arco fuera de dos pisos. Arriba. Lejos. Luego llegó Óscar Perea y él sí anotó, pero en fuera de lugar. El gol seguía siendo el dolor de cabeza, esquivo como en los anteriores dos partidos.
Con el pasar de los minutos Colombia ganó confianza, se sintió libre para atacar, empezó a oler el gol, lo presentía, ¿cuánto tendría que esperar?, todavía mucho, pero atacaba, lo buscaba. Kéner González lanzó un riflazo que le quemó las manos al portero nigeriano.

Colombia vs. Nigeria. Foto:AFP
Fue cuando Neyser Villarreal levantó la mano para decir presente, porque hasta ese momento no aparecía, era un ausente, pero su remate vio primero una pierna rival que desvió el balón. Así se le fue el primer tiempo a Colombia, con dominio, con llegada, con remates, pero con la amargura de no poder anotar.
En el segundo tiempo Nigeria arrancó con confianza. Como si estuviera guardando sus energías para sorprender en la parte final del partido. Al minuto 49 el portero Jordan García evitó que su arco cayera, con una gran atajada a quemarropa. Fue un susto, un susto que, sin embargo, hizo despertar a Colombia, que en su siguiente ataque al fin encontró el difícil gol.

Colombia vs. Nigeria. Foto:AFP
Neyser Villarreal preparaba su cañonazo, pero no tenía ángulo, se sintió bloqueado, y en un instante de lucidez, hizo de asistente, tocó atrás con sutileza para Kéner González quien le gritaba que le diera el balón y cuando lo recibió remató, esta vez el disparo no llevaba candela, no iba con fuego, fue incluso un disparo sucio, la pelota desvió en un rival, pero fue adentro, 1-0, en 50 minutos

Colombia vs. Nigeria. Foto:AFP
Pero a Colombia le pasó lo de siempre, anotó y entregó el balón. Anotó y no supo qué hacer. Anotó y se lleno d euna falsa confianza. Nigeria se percató y se fue adelante, empezó a bombardear el arco de García, incluso lanzó dos remates a los palos. Los africanos sacaron toda su capacidad física, su velocidad y la agilidad de sus atacantes.
Llegaron y llegaron hasta que tuvieron su premio, en una mano en el área de Elkin Rivero. Bameyi anotó sin problema y puso el 1-1 en 86 minutos. Ya no había tiempo para más, el empate ya estaba sentenciado. Colombia clasificó como primera, pero le queda un sinsabor.
EL TIEMPO


