El bolsillo de millones de colombianos comenzó el 2026 bajo una fuerte presión. El incremento del 23% en el Salario Mínimo Legal Mensual Vigente (SMLMV), uno de los más altos de las últimas décadas, terminó impactando de lleno el costo de vida y, en especial, el precio del transporte público en las principales ciudades del país.
Alcaldías y áreas metropolitanas se vieron obligadas a ajustar las tarifas para garantizar la sostenibilidad financiera de los sistemas, en medio de una inflación persistente y el aumento en los costos operativos.
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El resultado fue un alza generalizada en los pasajes, con incrementos que, aunque en la mayoría de los casos quedaron por debajo del aumento del salario mínimo, sí representan un golpe directo al gasto diario de trabajadores y estudiantes.
A continuación, les presentamos el panorama detallado, ciudad por ciudad, con las nuevas tarifas que ya rigen este 2026.
Bogotá: tarifa unificada y aumento del 10,9%
En la capital del país, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán definió un ajuste de $350 pesos, dejando la tarifa unificada del sistema en $3.550. El valor aplica tanto para los buses troncales de TransMilenio como para los buses zonales del Sitp y TransMiCable.
El incremento equivale a un 10,9%, una cifra que superó la proyección inicial de $250, pero que, según el Distrito, fue necesaria para cubrir costos de operación y mantenimiento.
Se mantiene, eso sí, uno de los beneficios más valorados por los usuarios: los transbordos siguen siendo gratuitos dentro de una ventana de 125 minutos para quienes usan tarjeta personalizada.
Medellín y el Valle de Aburrá: aumento cercano al 10%

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá aprobó un incremento escalonado que afecta al metro, el tranvía, los metrocables y las rutas integradas. Para los usuarios frecuentes con tarjeta Cívica, el pasaje subió en promedio $330 pesos, ubicándose alrededor de los $3.540.
En cuanto a las rutas municipales, los valores también subieron: los trayectos desde La Estrella, Sabaneta, Envigado e Itagüí quedaron en $3.800, mientras que los recorridos desde Bello y Copacabana alcanzaron los $3.900.
Cali: el MIO llega a $3.500
En la capital del Valle del Cauca, el alcalde Alejandro Eder oficializó un aumento de $300. De esta forma, el pasaje del sistema MIO quedó en $3.500 desde enero de 2026.
Un dato que llamó la atención es que, con el aumento del auxilio de transporte a $249.095, un trabajador en Cali puede adquirir hasta 71 pasajes mensuales, lo que representa una leve mejora frente a 2025 en términos de capacidad de movilidad.
Barranquilla: ajustes diferenciados

En Barranquilla, el ajuste fue dual. El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) autorizó un aumento de $200 para Transmetro, mientras que el transporte público colectivo tradicional subió $300 pesos.
Las tarifas actuales oscilan entre $3.200 y $3.400, dependiendo del tipo de servicio y del día, ya que domingos y festivos suelen tener recargos.
Bucaramanga: pasajes hasta $3.600
La crisis financiera del sistema Metrolínea terminó reflejándose en el transporte convencional. En Bucaramanga, el pasaje básico subió a $3.300, pero en rutas más largas y servicios especiales del área metropolitana puede llegar hasta los $3.600, con un incremento promedio de $300 pesos frente al año anterior.
Manizales, Cúcuta y otras capitales
En Manizales, las tarifas varían según el tipo de vehículo: el bus básico pasó de $2.650 a $3.000, la buseta ejecutiva quedó en $3.250, el microbús en $3.350 y el Cable Aéreo en $3.250.
En Cúcuta, el aumento fue más moderado: $200, dejando el pasaje en $3.000, valor que también aplica para los trayectos hacia Villa del Rosario y Los Patios.
Tunja, por su parte, ajustó su tarifa urbana a un rango de $3.000 a $3.100, buscando no afectar de forma drástica a estudiantes y trabajadores. En Pasto, el pasaje se mantiene entre $2.800 y $3.000, una de las tarifas más bajas del país, mientras que en Cartagena, el sistema Transcaribe continúa en el umbral de los $3.300, a la espera de revisiones en el primer trimestre.
Subsidios: el alivio para los más vulnerables

Aunque el alza fue generalizada, los subsidios de transporte siguen siendo un factor clave para mitigar el impacto. Bogotá mantiene descuentos importantes para usuarios del Sisbén, adultos mayores y personas con discapacidad a través de la tarjeta Tullave.
Medellín apuesta por perfiles diferenciales en la Cívica, mientras que Cali, Barranquilla y Bucaramanga sostienen beneficios focalizados, especialmente para estudiantes y poblaciones vulnerables.
En un año marcado por el ajuste económico, el transporte público vuelve a estar en el centro del debate, con tarifas más altas, pero también con la promesa de mantener los sistemas funcionando y evitar un colapso financiero que afectaría a millones de usuarios en todo el país.
INFOBAE
El bolsillo de millones de colombianos comenzó el 2026 bajo una fuerte presión. El incremento del 23% en el Salario Mínimo Legal Mensual Vigente (SMLMV), uno de los más altos de las últimas décadas, terminó impactando de lleno el costo de vida y, en especial, el precio del transporte público en las principales ciudades del país.
Alcaldías y áreas metropolitanas se vieron obligadas a ajustar las tarifas para garantizar la sostenibilidad financiera de los sistemas, en medio de una inflación persistente y el aumento en los costos operativos.
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Bogotá: tarifa unificada y aumento del 10,9%
En la capital del país, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán definió un ajuste de $350 pesos, dejando la tarifa unificada del sistema en $3.550. El valor aplica tanto para los buses troncales de TransMilenio como para los buses zonales del Sitp y TransMiCable.
El incremento equivale a un 10,9%, una cifra que superó la proyección inicial de $250, pero que, según el Distrito, fue necesaria para cubrir costos de operación y mantenimiento.
Se mantiene, eso sí, uno de los beneficios más valorados por los usuarios: los transbordos siguen siendo gratuitos dentro de una ventana de 125 minutos para quienes usan tarjeta personalizada.
Medellín y el Valle de Aburrá: aumento cercano al 10%

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá aprobó un incremento escalonado que afecta al metro, el tranvía, los metrocables y las rutas integradas. Para los usuarios frecuentes con tarjeta Cívica, el pasaje subió en promedio $330 pesos, ubicándose alrededor de los $3.540.
En cuanto a las rutas municipales, los valores también subieron: los trayectos desde La Estrella, Sabaneta, Envigado e Itagüí quedaron en $3.800, mientras que los recorridos desde Bello y Copacabana alcanzaron los $3.900.
Cali: el MIO llega a $3.500
En la capital del Valle del Cauca, el alcalde Alejandro Eder oficializó un aumento de $300. De esta forma, el pasaje del sistema MIO quedó en $3.500 desde enero de 2026.
Un dato que llamó la atención es que, con el aumento del auxilio de transporte a $249.095, un trabajador en Cali puede adquirir hasta 71 pasajes mensuales, lo que representa una leve mejora frente a 2025 en términos de capacidad de movilidad.
Barranquilla: ajustes diferenciados

En Barranquilla, el ajuste fue dual. El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) autorizó un aumento de $200 para Transmetro, mientras que el transporte público colectivo tradicional subió $300 pesos.
Las tarifas actuales oscilan entre $3.200 y $3.400, dependiendo del tipo de servicio y del día, ya que domingos y festivos suelen tener recargos.
Bucaramanga: pasajes hasta $3.600
La crisis financiera del sistema Metrolínea terminó reflejándose en el transporte convencional. En Bucaramanga, el pasaje básico subió a $3.300, pero en rutas más largas y servicios especiales del área metropolitana puede llegar hasta los $3.600, con un incremento promedio de $300 pesos frente al año anterior.
Manizales, Cúcuta y otras capitales
En Manizales, las tarifas varían según el tipo de vehículo: el bus básico pasó de $2.650 a $3.000, la buseta ejecutiva quedó en $3.250, el microbús en $3.350 y el Cable Aéreo en $3.250.
En Cúcuta, el aumento fue más moderado: $200, dejando el pasaje en $3.000, valor que también aplica para los trayectos hacia Villa del Rosario y Los Patios.
Tunja, por su parte, ajustó su tarifa urbana a un rango de $3.000 a $3.100, buscando no afectar de forma drástica a estudiantes y trabajadores. En Pasto, el pasaje se mantiene entre $2.800 y $3.000, una de las tarifas más bajas del país, mientras que en Cartagena, el sistema Transcaribe continúa en el umbral de los $3.300, a la espera de revisiones en el primer trimestre.
Subsidios: el alivio para los más vulnerables

Aunque el alza fue generalizada, los subsidios de transporte siguen siendo un factor clave para mitigar el impacto. Bogotá mantiene descuentos importantes para usuarios del Sisbén, adultos mayores y personas con discapacidad a través de la tarjeta Tullave.
Medellín apuesta por perfiles diferenciales en la Cívica, mientras que Cali, Barranquilla y Bucaramanga sostienen beneficios focalizados, especialmente para estudiantes y poblaciones vulnerables.
En un año marcado por el ajuste económico, el transporte público vuelve a estar en el centro del debate, con tarifas más altas, pero también con la promesa de mantener los sistemas funcionando y evitar un colapso financiero que afectaría a millones de usuarios en todo el país.
INFOBAE

