El debate sobre el manejo de la corrupción y la integridad en la administración pública tomó un nuevo impulso tras las recientes declaraciones del economista y exministro de Educación Alejandro Gaviria, quien calificó al actual gobierno como “el más corrupto de la historia reciente de Colombia”.
Su mensaje, provocó una cadena de reacciones que incluyeron respuestas directas del presidente Gustavo Petro y de la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia.
En su publicación, Gaviria señaló de manera frontal su percepción del nivel de corrupción que, a su juicio, atraviesa la actual administración.
La acusación del exfuncionario generó una respuesta inmediata del mandatario, quien utilizó la misma plataforma para defender su gestión y lanzar críticas a administraciones pasadas.

Petro aseguró que “el gobierno más corrupto de este siglo es el que mató hasta 6.402 jóvenes haciéndolos pasar por guerrilleros, mientras eran simplemente jóvenes de barrio sin empleo”, haciendo alusión a las muertes ocurridas bajo la administración del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
El mandatario también apuntó a los problemas históricos en el sector salud, afirmando que “el gobierno más corrupto de la historia es el que dejó perder decenas de billones de pesos de la salud, esfumados en las manos de los propietarios de las EPS como intermediarios financieros de la salud”.
La respuesta de Petro no solo defendió su administración, sino que también buscó responsabilizar a las políticas económicas y de salud de gobiernos anteriores.
El mandatario afirmó: “Corrupto el que financierizó los derechos fundamentales del pueblo como la salud o las pensiones”. Además, vinculó a Gaviria con esas gestiones señaladas, argumentando: “De esos gobiernos de verdad corruptos, hasta llegar al crimen contra la humanidad, hizo parte Alejandro Gaviria, y nunca dijo que fueran corruptos”.
El presidente fue más allá y cuestionó la visión económica y académica de Gaviria, a quien describió como “el profesor uniandino de Chapinero alto”.

En sus palabras, el mandatario sugirió que el exministro “no entendió el papel que podía cumplir, que era el del reconocimiento del fin del neoliberalismo y el comienzo de la construcción de una nueva política y teoría económica”.
En ese sentido, Petro defendió su proyecto de transición hacia “una nueva economía que empiece por utilizar solo energías limpias y aumente la capacidad no solo cerebral sino computacional, para desatar un verdadero crecimiento económico en equilibrio con la naturaleza”.
En otro tramo de su pronunciamiento, el jefe de Estado criticó la formación académica de Gaviria y su participación en gobiernos anteriores.
“Un andino educado en los EEUU, bajo una teoría económica que no era más que matemática alucinada y sin base científica, es coautor del modelo neoliberal que soñaba haciendo de los derechos fundamentales: mercados”, sostuvo.

Petro también recordó la supuesta relación entre el auge del paramilitarismo y el modelo de las EPS: “Mientras los paramilitares que gobernaban a su lado se llenaban los bolsillos de dinero extraídos de la cocaína, mientras asesinaban, con descuartizamiento incluido, 200.000 colombianos, y centenares eran llevados a hornos crematorios, y decenas de miles a las fosas comunes, mientras habían convertido las EPS, el sistema de salud, en cajas del paramilitarismo para matar colombianos y no para curarlos”.
El mandatario concluyó su mensaje asegurando que “nunca entendió el uniandino economista la realidad económica de Colombia y mucho menos entendió la Colombia hermosa ensangrentada”.
A las tensiones políticas se sumó la intervención de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, quien publicó en X: “La arrogancia, la prepotencia y la ignorancia de Petro no tienen límites, cómo no tiene límites la corrupción de su gobierno”.
La candidata del Centro Democrático también advirtió que “además miente sin cesar. No es fácil pescar una verdad simple, o unas pocas palabras sin truculencia en ninguno de sus pronunciamientos”.
Para Valencia, el mandatario recurre a estrategias discursivas para desviar la atención sobre las denuncias de corrupción: “Para tapar la corrupción de su gobierno, a Petro le haría falta subir el salario mínimo en 1000%”.
INFOBAE


