Entrevista a Roberto García.
Por José Luis Ortiz Güell
Hay rostros que el mundo reconoce al instante, pero hay almas que solo se descubren cuando
se rasga la superficie. Roberto García, el actor que dio vida al entrañable y temible Oslo en La
Casa de Papel, lleva años siendo sinónimo de éxito global. Sin embargo, detrás de la barba
icónica y la mirada intensa se esconde un hombre que ha convertido su fama en altavoz para
los que no lo tienen, colabora con un espectáculo que recorre el mundo de «La casa de
papel» con Annita Yes —la DJ más brillante de Europa— y un soñador que nunca olvidó sus
raíces. Esta es la historia del hombre que fue más allá del atracó, de quien aprendió que la
verdadera riqueza está en lo que se da, no en lo que se roba.
1- Oslo era el gigante silencioso de la banda, pero tú has usado tu voz para causas
sociales. ¿Cuándo entendiste que la fama no era solo un privilegio, sino una
responsabilidad?
Nunca he creído que la fama sea un privilegio. Tenía muy claro desde el primer momento en
que me di cuenta de que mi cara era reconocida en cualquier país que eso podía ser algo
temporal, porque así es la realidad de este trabajo. Hoy te conocen en todos los sitios a los
que vas y mañana vuelves a ser anónimo. Aun así, en seguida supe que debía aprovechar
ese tirón mediático para hacer llegar un montón de mensajes y valores a la sociedad.
Digamos que esa fama era un trampolín para que más gente escuchara lo que yo ya venía
diciendo muchos años atrás, al principio desde mi gimnasio donde nos reuníamos un grupo de
gente interesada en ayudar y en inculcar valores al que estuviera dispuesto a escucharnos.
Después amplié este círculo y comencé a dar conferencias en teatros, auditorios y sobre todo
en institutos y universidades, ya que creo que son los jóvenes los que pueden cambiar este
mundo, como también entiendo que son los que más perdidos están debido a la sociedad que
les ha tocado vivir. Por supuesto que la fama es una responsabilidad que acepté desde el
primer momento con esa única finalidad. Comunicar y hacer ver a la gente cual es el
verdadero sentido de la vida. Cuando eres famoso, puedes regodearte en la fama y mirar por
encima del hombro al resto o puedes usarla para ayudar. Esta última fue mi elección. Nunca
me he negado a participar en cualquier campaña benéfica, y si me dijeran que si quiero ser
famoso, diría que sí, que quiero ser el actor más famoso del mundo para que mis palabras
lleguen a cuanta más gente mejor. Sin más. No por los eventos, no por las fiestas, ni por los
photocall, algo que no me gusta demasiado pero que forma parte del lote.
2-Annita Yes es una estrella mundial en la música electrónica y un referente mundial.
¿Cómo es juntar y la colaboración de dos grandes estrellas en un gran proyecto como
el que llevaís entre manos?
Annita es una auténtica bestia como DJ: siempre innovando, siempre cuidando cada detalle
de sus sesiones. Cuando me propuso esta colaboración, me pareció tan original que supe que
podía funcionar de maravilla. Durante años hemos recorrido un sinfín de países, y en cada
fiesta hemos logrado un lleno absoluto. Somos una combinación explosiva que une dos
modalidades artísticas que se complementan a la perfección: la música y el cine. Nuestra
complicidad, dentro y fuera de España, hace que cada evento sea una experiencia única e
inolvidable
3-En La Casa de Papel, Oslo muere defendiendo a sus compañeros. En la vida real, ¿por
qué causas o personas estarías dispuesto a ‘morir’ simbólicamente?
Aquí entramos en un campo que llevo estudiando y sobre el que me he documentado durante
años: la muerte. Soy un apasionado de la muerte, aunque eso suene un poco extraño, pero
me explico. En contra de lo que piensa la mayoría, que incluso considera la muerte como algo
de lo que no se debe hablar, mi convencimiento es que la muerte no existe. Sé que somos
seres espirituales que tenemos un montón de vidas físicas en las que experimentamos y
aprendemos con el objetivo de evolucionar. En resumen, no nacemos sólo una vez, hemos
vivido innumerables vidas y nos quedan una infinidad por vivir, por lo tanto la muerte sólo es
un parto espiritual. Dejamos un cuerpo que ya no nos sirve y nuestro espíritu vuelve a su
hogar, donde espera una nueva reencarnación para seguir con esa evolución de la que hablo.
Respondiendo a tu pregunta, estaría dispuesto a morir si eso sirviera para una buena causa
de la que se pudiera beneficiar la sociedad. En cuanto a morir por alguien, yo creo que sería
un absurdo, porque cada uno tenemos marcado un camino y forzar una salida de ese camino
solo nos llevaría a repetir en otra vida la misma situación que evitamos. Nuestra vida es un
plan perfectamente diseñado por Alguien que no se equivoca nunca. Es cuestión de entender
este punto y te aseguro que se ve la vida de otra manera.
4-Te hiciste viral por un gesto espontáneo regalando tu chaqueta a un fan en la calle.
¿Qué pequeño acto de bondad hacia ti marcó tu vida?
Nunca le he dado importancia a las cosas materiales y no me cuesta desprenderme de ellas.
Si a un fan le guata mi chaqueta o mi gorra y le hace feliz tenerla, se la regalo sin darle más
importancia. No hay un pequeño acto de bondad hacia mí que marcara mi vida, pero sí que
hay un modelo que he
procurado imitar en cuanto a su generosidad y bondad y esa era mi abuela Casilda. Ella me
enseñó que si yo tengo un pan y tú no tienes nada, entonces ambos tenemos medio pan.
5- Si tuvieras que organizar un ‘atraco’ real para robarle algo al mundo y dárselo a los
más necesitados, ¿qué sería y cómo lo harías?
¿Robarle algo al mundo? Para nada. Ni al mundo ni a nadie en particular. Mi forma de ver la
vida me ha llevado a entender que la vida que vivimos cada uno de nosotros es el resultado
de las decisiones que tomamos en esta y en otras vidas, y como ya he dicho todo forma parte
de un plan perfectamente diseñado para cada uno. Podemos decir que la vida que nos ha
tocado tiene un porqué y de ella debemos sacar el aprendizaje necesario para superar esa
asignatura y que nuestras vidas venideras sean más hermosas.
6- Has dicho que no te gustan las etiquetas, pero si tuvieras que definirte con solo tres
palabras que no fueran ‘actor’ o ‘Oslo’, ¿cuáles elegirías y por qué?
Ser espiritual evolucionando. ¿Por qué? Porque eso es lo que somos y cuanto antes nos
demos cuenta más felices seremos y más disfrutaremos de cada situación que se nos
presente.
7-El espectáculo de La Casa de Papel sigue girando por el mundo. ¿Qué te enseñó este
personaje que nunca olvidarás, incluso cuando el show termine?
Que siempre hay que tener los pies en la tierra y ser humilde. Porque los que hoy están en la
cima, mañana puede ser que estén en la base de esa montaña. Me ha enseñado a tratar a
todos por igual y a no mirar nunca a nadie por encima del hombro. Siempre a la misma altura,
mirando a los ojos y siendo amable y buena persona. Fue una buena enseñanza que he
llevado a la práctica y siempre me acompañará.
8-Cuando ves a un niño disfrazado de Oslo en Halloween, ¿qué sientes: nostalgia,
orgullo, o algo más difícil de explicar?
Lo primero que siento es la necesidad de acercarme a él y darle las gracias. Y lo segundo me
doy cuenta de la influencia que puede llegar a tener una serie de ficción en la población real.
Es algo que a veces me da un poco de miedo. Digamos que mis sentimientos oscilan entre
orgullo y miedo.
9- Dicen que los artistas son espejos de la sociedad. ¿Qué crees que refleja Roberto
García hoy: lo que el mundo es o lo que debería ser?
Sin duda pretendo reflejar lo que el mundo debería ser. Para nada me identifico con lo que el
mundo es, y prueba de ello son mis conferencias tan en contra de esta sociedad en su gran
mayoría egoísta. Ojalá, como ya dije,
fuera mucho más famoso sólo para que más gente quisiera escucharme
decir todo lo que a mí me ayudó a ver la vida como realmente es. Ese es mi
único interés. Comunicar para ayudar aportando mis propias vivencias.
Escribo desde hace años guiones de series, largometrajes y hasta me
atreví con un libro, que tienen por finalidad aportar a la sociedad valores y
ayudarles a ser más felices, pero desgraciadamente este tipo de guiones
no tienen cabida en el mercado audiovisual. O al menos es lo que me han
dicho hasta ahora, pero yo no me rindo y sé que en algún momento verán
la luz y será un antes y un después en un nuevo género que yo denomino
´´motivación y valores´´.
10- Si mañana dejaras de actuar, ¿qué te gustaría que escribieran en tu legado?
Con sus aportaciones ayudó a construir una sociedad más generosa y contribuyó
a que mucha gente se diera cuenta de cuál es el verdadero sentido de la vida:
Transformar el egoísmo en amor.
Roberto García se despide con un abrazo sincero, el mismo que ofrecería a un
viejo amigo. No hay máscaras aquí, solo un hombre que aprendió a usar su
fuerza para proteger, no para imponer. Mientras se aleja, una frase suya
resuena: "La vida no es un guion, pero podemos escribir un final feliz para otros".
Quizás por eso, aunque Oslo murió en la serie, Roberto sigue más vivo que
nunca: robando sonrisas, repartiendo justicia y cariño con la intensidad de quien
sabe que el tiempo es el único botín que realmente vale la pena.

