El aumento del Salario Mínimo Legal Vigente (SMLV) decretado por el Gobierno nacional, que alcanzó un 23% en 2026, llevó a que las empresas en Colombia implementaran cambios en su nómina. Precisamente, un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip) confirmó que el 14% de las compañías optaron por trasladar los salarios integrales a ordinarios para mitigar el impacto financiero.
Del mismo modo, la situación desató dudas entre los empresarios, debido a que más del 50% de las compañías aún no han definido si mantendrán o modificarán este esquema salarial ante el fuerte incremento que desató todo tipo de reacciones entre los diferentes sectores a finales de 2025.
El análisis, realizado con la participación de más de 200 organizaciones de diferentes regiones y tamaños, evidencia que el sector empresarial sigue evaluando alternativas frente al alza del SMLV.

En cargos de alta gerencia, el 26% de las empresas que aplican el modelo de salario integral planean pasarlo a régimen nominal, mientras que el 18% lo mantendría. Para la gerencia media, el 39% realizaría el cambio a salario ordinario y el 7% conservaría el esquema integral. En el caso de la gerencia general, el 25% de las organizaciones consultadas mantendría el régimen integral.
Del mismo modo, el estudio demostró que el 32% de las compañías implementó recortes de gastos y medidas de austeridad para contrarrestar el incremento del SMLV, mientras que el 24% apostó por la automatización de procesos mediante inteligencia artificial.
Además, se confirmó que algunas empresas han optado por limitar los aumentos salariales a aquellos colaboradores que reciben el mínimo, así como ajustar estructuras salariales, renegociar tarifas con proveedores, o incrementar precios para poder suplir los gastos de nómina.
Ante este panorama se pronunció Juan Carlos Ramírez, presidente de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip), que explicó lo siguiente: “El incremento desmedido del salario mínimo decretado por el Gobierno ha impactado las finanzas de las empresas, llevándolas a crear estrategias para mitigar su impacto. Con este análisis evidenciamos que los esquemas salariales, la empleabilidad y, en algunos casos, el precio final de los consumidores o usuarios, son los más afectados”.

Así también, se dio a conocer que el estudio indicó que el 82,4% de las empresas consultadas planea incrementar los salarios en 2026, el 14,8% aún no ha tomado una decisión y el 2,9% ya determinó que no los aumentará. Por otro lado, se confirmó que el 47,1% de las organizaciones realizó los ajustes en enero, el 22,8% los hará en febrero, el 15% en marzo y el 9,2% en abril mientras se adecúan gradualmente a la nueva realidad.
En cuanto a los incrementos, el análisis indicó que el personal base tendrá el mayor aumento, con un promedio del 13,3%, superando en más de cinco puntos porcentuales la proyección establecida en diciembre de 2025, antes de conocerse el alza del SMLV. Los incrementos para el personal técnico serán del 8,2%, para los profesionales del 6,9%, gerencia media del 6,4% y alta gerencia del 6,3%. Para estos últimos, la expectativa de incremento en diciembre de 2025 era del 6%.

Sobre los incrementos, Ramírez aseguró: “Una de las principales conclusiones que resulta de este estudio es que, aunque el Gobierno nacional haya decidido incrementar el SMLV en un 23%, el mercado laboral no tiene la capacidad financiera de aumentar los salarios a ese nivel”.
Entre los principales retos para el año en curso, las empresas se refirieron a la necesidad de mantener la competitividad salarial y nivelar los sueldos técnicos para evitar que queden por debajo del personal base.
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