España está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. La Roja se impuso a Bélgica en un partido de infarto y certificó su billete para semifinales. Un encuentro con corazón, con vaivenes, con un rival que se resistió hasta el final. El guion fue claro desde el principio: España quería el balón y buscaba instalarse en campo rival. Bélgica, en cambio, prefería robar y salir rápido a la contra. Pero cada vez que España parecía tener el partido controlado, aparecía algún Diablo Rojo para complicarlo todo.
Los primeros minutos fueron de tanteo. Poco trabajo para los porteros y mucho respeto entre los dos equipos. España probó por la banda derecha, a la espalda de Cucurella, pero Courtois resolvía sin problemas desde su área. Con el paso de los minutos, España fue ganando terreno. Bélgica se replegaba bien atrás, pero empezaban a aparecer los primeros espacios. Lamine Yamal probó fortuna desde fuera del área, sin éxito, justo antes de la pausa para refrescarse.
Tras el parón, España encontró el gol con una jugada de manual: salida desde atrás, combinación entre Pedro Porro y Lamine Yamal, centro raso al área y paradón de Courtois. El rechace le cayó a Fabián, que no perdonó. Primer gol del partido. España quería más. Lamine Yamal estaba desatado y probó dos veces seguidas, primero de falta y después buscando el palo corto ante Courtois. No hubo suerte en ninguna de las dos.
Y entonces llegó el aviso belga. En su primera llegada peligrosa del partido, Doku conectó con Trossard, este con De Bruyne, el capitán abrió a Castagne y el centro lo remató De Ketelaere. Primer gol que encajaba España en todo el torneo. El golpe dolió, pero Dani Olmo evitó una contra que pudo ser mucho peor.
Un segundo tiempo de ida y vuelta
La segunda parte empezó con el mismo patrón: Lamine buscando el mano a mano con Courtois, esta vez sin fortuna, y Bélgica respondiendo con Doku, su jugador más desequilibrante durante todo el encuentro.
España volvió a asustar con otra internada de Lamine Yamal. Bélgica contestó con Doku llegando de nuevo hasta la línea de fondo. De la Fuente movió el banquillo dando entrada a Pedri y Ferran, y Rudi García respondió con un triple cambio, entre ellos la entrada de Lukaku.
El partido siguió con España empujando y Bélgica esperando su oportunidad al contragolpe. Oyarzabal tuvo una clara, pero Courtois volvió a aparecer. Y entonces llegó otra sorpresa: el propio Courtois tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado, entre lágrimas.
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