El artista reúne once canciones vitalistas, estrena “En brazos de otra” y prepara
una nueva etapa con sonidos actuales y magia sobre el escenario.
Por Susan Villa.
Mikel Oteiza llega a una nueva etapa artística con Nunca es tarde, su primer álbum
publicado en vinilo y un proyecto que resume años de búsqueda, constancia e ilusión.
Cantante, compositor, guitarrista de pop rock español, mago y guionista, el artista de
Arrasate-Mondragón ha construido una trayectoria marcada por la reinvención, siempre
con una misma intención: emocionar al público desde la cercanía y la verdad.
Su historia comenzó muy pronto, cuando con apenas 15 años formó el grupo Arsenal
junto a tres amigos. Después llegarían otros caminos vinculados al espectáculo,
especialmente a la magia y al público infantil, pero la música nunca dejó de estar
presente. En 2016 regresó al estudio con “Carta desde el Cielo”, una balada escrita
como homenaje a un amigo fallecido, y desde entonces fue dando forma a una nueva
etapa con canciones como “Estoy a tu lado”, “Parapapá” o “Vuela”.
Nunca es tarde reúne once canciones de espíritu positivo, alegre y vitalista, y coincide
con la presentación del sencillo “En brazos de otra”, tema que cierra una primera gran
etapa de su recorrido musical. Mientras celebra este sueño cumplido, Mikel ya trabaja
en nuevas composiciones y prepara una evolución artística en la que quiere unir música
y magia sobre el escenario.
1. Sus primeros pasos en la música comenzaron con apenas 15 años, formando el
grupo Arsenal. ¿Qué recuerdos guarda de aquella etapa y qué le enseñó para
convertirse en el artista que es hoy?
Aquella fue una etapa muy bonita, en la cual aprendí con unos amigos lo que era la vida
musical. Nos divertimos y lo pasamos muy bien, hasta que fuimos a firmar con una gran
discográfica y, entonces, todo se fue al garete.
El Mikel de entonces tiene mucho que ver con el de ahora: sigue teniendo las mismas
ganas, las mismas fuerzas y los mismos deseos. Me imagino que el Mikel de ahora no
sería el mismo si no hubiera vivido todo lo que vivió aquel otro Mikel.
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2. Durante un tiempo dejó la música para dedicarse a la magia y al mundo del
espectáculo infantil. ¿De qué manera ha influido esa experiencia en su forma de
entender y vivir la música?
Siempre me ha gustado estar con gente joven y con gente mucho más mayor que yo,
porque creo que a los jóvenes les puedes enseñar y de los mayores puedes aprender
mucho. Esa experiencia mágica me vino muy bien, porque con los niños disfruté mucho
de esa alegría, de esa inocencia, y fue una etapa muy bonita en mi vida.
3. Su álbum se titula Nunca es tarde. ¿Qué significado personal tiene ese nombre y
qué mensaje espera transmitir a quienes escuchen el disco?
Creo que nunca es tarde para hacer lo que te dé la gana en la vida. Da igual la edad, el
sexo, la etnia o la economía: cuando alguien quiere y se propone hacer algo en su vida,
lucha y tira para delante; deja las vergüenzas y los miedos a un lado. Yo creo que hay
que tirarse a la piscina o desde la luna para ver qué pasa: tírate; si hay agua, nada, y si
no la hay, pues intenta poner las manos. Pero creo que Nunca es tarde representa la
vida. Mis canciones son muy positivas, quitando alguna balada o algún tema más
romántico. Creo que “Vuela” es una canción que mucha gente, en momentos difíciles de
su vida, ha escuchado y me ha dicho que, gracias a ella, consiguió ver las cosas desde
otra perspectiva.
4. ¿Qué se va a encontrar el público cuando escuche Nunca es tarde por primera
vez?
Se va a encontrar un disco muy positivo, muy fresco, muy alegre; un disco para
compartir buenos mensajes y para crecer como persona. Y, sobre todo, para encontrar la
ilusión y las ganas de seguir adelante de Mikel Oteiza.
5. El lanzamiento coincide con la presentación de su nuevo sencillo, “En brazos de
otra”. ¿Qué puede contarnos sobre esta canción y qué lugar ocupa dentro de esta
etapa de su carrera?
“En brazos de otra” cierra una etapa que empezó un poco a lo loco. Se cierra un disco
en formato vinilo; de hecho, no he sacado CD. Es una canción un poco al revés, como el
consejo de la abuela: en vez de llorar cuando alguien te deja, seguir sus consejos: “Tú
tranquilo, hijo; búscate otra, que ya querrá volver ella sola”. Eso es un poco “En brazos
de otra”, pero sin reproches y sin nada. Creo que todos somos muy válidos y que no nos
tenemos que hundir. La vida es muy dura a veces, pero muy bonita, y hay que seguir
adelante.
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6. Las canciones de este álbum transmiten optimismo y mensajes de superación.
¿Cree que la música también puede ayudar a las personas en momentos difíciles?
Mucho. Creo que la música es un instrumento que sirve para todo: para alegrías, para
penas, para bailar, para soñar e incluso para dormir. Hay música para todos los estados.
Creo que este álbum, como antes te he comentado, es muy optimista; es un álbum muy
positivo, que refleja mi forma de componer y de transmitir a la gente lo que llevo
dentro.
7. Tras cumplir el sueño de publicar su primer álbum en vinilo, ¿qué proyectos y
objetivos le gustaría alcanzar en los próximos meses, tanto en el estudio como
sobre los escenarios?
En este momento estamos en la composición de nuestro segundo disco. Hemos cerrado
una etapa y abrimos otra que esperamos que sea igual o mejor que la anterior.
Estamos ahí, metiendo en la batidora nuevas ideas, nuevas composiciones y haciendo ya
nuestro cóctel para fabricar unas canciones estupendas. De cara a los conciertos,
acabaremos los que tenemos y, de cara a septiembre, nos gustaría poder centrarnos en el
disco y empezar a hacer conciertos en grandes escenarios. Además, como mago que soy,
quiero meter unas pinceladas mágicas en los directos, que no van a pasar
desapercibidas. Ojalá todo eso se cumpla y podáis ver el súper show que, en este
momento, solo existe en mi cabeza.
Con Nunca es tarde, Mikel Oteiza no solo presenta un disco, sino también una
declaración de principios: la de quien cree que siempre hay tiempo para volver a
empezar, perseguir los sueños y compartirlos con los demás. Entre la música, la magia y
una mirada optimista hacia la vida, el artista abre una nueva etapa con la ilusión intacta
y con el deseo de seguir conectando con el público desde canciones sinceras, cercanas y
llenas de energía.
