Por: Wilson Escobar Gaviria
Ayer comprendimos en las plataformas digitales de El Querendón que el cuerpo necesita expresar el miedo a través del llanto o el temblor involuntario para liberar la energía atrapada tras el sismo. Hoy, en nuestra segunda entrega diaria, abordaremos el siguiente paso fundamental para nuestra sanación comunitaria: cómo recuperar el arraigo, la firmeza y la estabilidad cuando sentimos que nos han quitado el piso.
Un terremoto altera profundamente nuestra relación con el suelo. De repente, el símbolo máximo de solidez se vuelve inestable, dejándonos una persistente sensación de flotación, mareo o desprotección en el día a día. Para sanar este impacto, la medicina integrativa nos invita a realizar una práctica milenaria y muy sencilla conocida como Grounding o toma de tierra, la cual queremos proponer hoy a toda la familia de El Querendón.
La propuesta de El Querendón para tocar tierra
La Tierra posee una carga eléctrica natural que actúa como un bálsamo para equilibrar nuestro sistema nervioso. Cuando pasamos por un susto mayúsculo, la energía se sube por completo a la cabeza, provocando dolores de cabeza, pensamientos acelerados e insomnio. Necesitamos “bajar” esa carga al suelo.
- La práctica: Quítese los zapatos y las medias. Camine descalzo sobre el césped, la tierra húmeda de su jardín o el prado de un parque cercano durante 10 o 15 minutos.
- El efecto: Mientras camina, respire lento y visualice cómo la tierra absorbe su angustia y, a cambio, le devuelve solidez. Este ejercicio disminuye los niveles de cortisol (la hormona del estrés), mejora la calidad del descanso y reduce notablemente el molesto “mareo sísmico”.
Armonizar el hogar: El templo de la calma
El miedo no solo se queda en nuestros cuerpos, también se respira en el ambiente de las casas. Para que los hogares de los lectores de El Querendón vuelvan a ser un refugio seguro, podemos apoyarnos en estos tres rituales nobles:
- Ventilación total: Abra las ventanas de par en par durante la mañana. El aire en movimiento renueva las atmósferas pesadas y cargadas de angustia.
- Aromaterapia para el sistema nervioso: El olfato conecta directo con el centro emocional del cerebro. Usar unas gotas de aceite esencial de lavanda o manzanilla en un difusor ayuda a indicar un estado de paz profunda antes de dormir.
- Esencias florales: Aliadas como el Rescue Remedy (Remedio de Rescate) son ideales en estos momentos. Unas pocas gotas bajo la lengua o diluidas en el agua de la familia ayudan a disipar el shock sutil en adultos, niños y mascotas.
El Querendón escucha a su comunidad: Envíenos sus preguntas
Sanar el entorno es clave para sanarnos nosotros mismos. En El Querendón queremos seguir caminando a su lado en este proceso de recuperación emocional y espiritual.
¿Tiene problemas para conciliar el sueño después del sismo? ¿Nota cambios de comportamiento en sus hijos o nietos? ¿Siente una ansiedad que no logra controlar? Queremos escucharlo. Envíenos sus dudas, inquietudes o testimonios a través de nuestras redes sociales o canales de contacto. En las próximas ediciones, dedicaremos un espacio exclusivo para responder sus preguntas con la guía de expertos en salud mental y bienestar.
Mañana, en nuestra tercera entrega, daremos pautas clave para ocupar la mente en actividades creativas que nos devuelvan la alegría y bloqueen la preocupación. ¡Porque juntos nos levantamos más fuertes!

