Durante varios minutos nadie pareció respirar, suspendido por correas de alta resistencia y guiado centímetro a centímetro por las manos de los Bomberos de Pereira, el gran piano del Teatro Santiago Londoño comenzó a emerger desde el interior del mural Metáfora del Equilibrio. Este instrumento durante 35 años ha acompañado momentos esenciales de la vida cultural de Pereira. Había sobrevivido al sismo de 1995. También al de 1999. Ahora, una vez más, se negó a desaparecer.
Para lograrlo fue necesaria una operación que demandó varias horas de planeación y una coordinación impecable del Cuerpo Oficial de Bomberos de Pereira, ya que las afectaciones al interior del teatro hacían imposible retirarlo por las rutas convencionales.
Las maniobras fueron, como las describió Alejandro Arango, director de Bomberos Pereira “casi quirúrgicas”. Una grúa especializada, equipos técnicos, personal operativo y una cama baja suministrada por la Secretaría de Infraestructura hicieron posible movilizar las cerca de cuatro toneladas que pesa el instrumento, cada ajuste de las correas, cada indicación transmitida por radio y cada movimiento de la estructura era observado con atención por quienes entendían que allí no solo estaba en juego un piano, sino una parte de la memoria cultural de la ciudad.
El silencio se hizo más profundo cuando el instrumento comenzó a atravesar la abertura, suspendido en el aire y rodeado por las manos de quienes guiaban la maniobra. Y cuando finalmente quedó instalado sobre la cama baja, sano y salvo, llegó el aplauso.
Para Alejandro Hincapié, jefe de escenarios culturales de la Secretaría de Cultura, el rescate representa mucho más que la recuperación de un instrumento icónico del Teatro Santiago Londoño. Representa también la certeza de que Pereira seguirá adelante y encontrará el camino para recuperarse.
Y muy pronto se disfrutarán melodías interpretadas al ritmo de un gran piano de cola que se negó a quedar atrapado entre los escombros.


