Por José Luis Ortiz Güell
El presidente de los empresarios latinoamericanos en España advierte de que las políticas
de la ministra “se alejan cada vez más del realismo económico y se acercan al populismo”
Madrid, septiembre de 2026.— El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios
Latinoamericanos en España, Kerlin Ulerio, manifestó su respaldo a la posición expresada
por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, frente a la candidatura de la
vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para dirigir la Organización
Internacional del Trabajo (OIT).
Ulerio considera que la candidatura genera dudas precisamente por la gestión
desarrollada por Díaz al frente de las políticas laborales españolas y por el creciente
desencuentro entre el Ministerio de Trabajo y el tejido empresarial.
“Quien no ha sabido generar confianza, diálogo y equilibrio con los empresarios en
España no puede pretender ahora dirigir el principal organismo internacional
dedicado al mundo del trabajo.”
Para Ulerio, la dirección de la OIT exige una capacidad demostrada para escuchar,
negociar y alcanzar consensos entre trabajadores, empresas y gobiernos, y no una
política basada en la confrontación.
“Cada vez vemos con mayor preocupación cómo determinadas decisiones del
Ministerio de Trabajo se alejan del realismo económico y se acercan al populismo.
Una política laboral responsable no puede construirse contra los empresarios, sino
junto a ellos”, afirmó.
“Los empresarios no somos el enemigo”
El dirigente empresarial rechazó lo que considera una narrativa de confrontación contra el
sector privado y reivindicó el papel de los empresarios como protagonistas de la
generación de empleo y riqueza.
“Los empresarios no somos el enemigo de los españoles. Somos quienes
invertimos, arriesgamos, creamos empresas, generamos puestos de trabajo y
contribuimos a sostener el bienestar económico del país.”
Ulerio señaló que España necesita un marco que permita a las empresas invertir,
contratar, crecer y competir, especialmente en un contexto económico internacional
marcado por la incertidumbre y la transformación de los mercados laborales.
A su juicio, el Gobierno debería recuperar una relación de mayor confianza con las
organizaciones empresariales y abandonar una dinámica de confrontación que, según
sostiene, perjudica tanto a las empresas como a los trabajadores.
“La OIT necesita diálogo, no confrontación ideológica”
El presidente de los empresarios latinoamericanos insistió en que la OIT representa un
espacio donde el diálogo social debe ocupar un papel central.
“La OIT necesita diálogo, consenso y equilibrio. No puede convertirse en una
extensión de las batallas ideológicas de la política española.”
Ulerio afirmó que la experiencia de gestión nacional debe ser un elemento fundamental a
la hora de valorar una candidatura internacional de esta naturaleza.
“Antes de pretender exportar un modelo laboral al mundo, debemos preguntarnos
si ese modelo está funcionando adecuadamente en España y si quienes
representan al sector empresarial se sienten escuchados y partícipes de las
decisiones”, añadió.
Finalmente, Ulerio reiteró su respaldo a la posición de la CEOE y reclamó al Gobierno una
política laboral basada en el diálogo social, la seguridad jurídica, la generación de empleo
y el apoyo a la actividad empresarial.
“España necesita menos confrontación y más soluciones. El empresario debe ser
visto como un aliado estratégico para construir prosperidad,
