Por: Wilson Escobar Gaviria
PEREIRA — La silueta de la avenida Circunvalar cambiará para siempre. Tras resistir décadas de historia y el crecimiento urbano de la capital de Risaralda, el Edificio Invico será demolido de forma obligatoria tras sufrir daños estructurales irreparables durante el potente terremoto de magnitud 7.4 del pasado 10 de agosto de 2026. Las autoridades locales ya preparan un complejo plan de ingeniería para derribar la estructura de 15 pisos, la cual se encuentra en un estado crítico de vulnerabilidad.
El informe de los expertos e ingenieros estructurales de la Secretaría de Infraestructura no dejó margen de duda: el sismo provocó el colapso total del piso 12, lo que generó un efecto sándwich donde los tres niveles superiores aplastaron la base inferior. Mantener en pie el armazón remanente representa una amenaza letal y latente para los transeúntes, los comercios y las viviendas que componen una de las zonas más concurridas y exclusivas de Pereira.
El Invico —cuyo nombre original rinde homenaje a Inversiones, Vivienda y Comercio— fue durante más de 50 años un punto de referencia obligado, un punto de encuentro ciudadano y un testigo del auge comercial de la comuna Universidad. Hoy, su estructura agrietada y ladeada permanece acordonada bajo un estricto perímetro de seguridad, custodiado por organismos de socorro.
Debido a su altura y a la densidad del sector que lo rodea, la Alcaldía de Pereira evalúa detalladamente dos caminos técnicos para su desaparición: una implosión controlada con explosivos de alta precisión o una demolición mecánica progresiva. Cualquiera de las dos opciones supondrá un reto de ingeniería civil sin precedentes en la historia reciente de la región. El gigante de concreto, herido de muerte por la naturaleza, se prepara para su último acto, cerrando una página dorada de la arquitectura pereirana.
