Por Wilson Escobar Gaviria
Pereira. El corazón de la Querendona, Trasnochadora y Morena se viste de luto arquitectónico. Tras semanas de angustia, análisis rigurosos e inspecciones técnicas por parte de ingenieros y autoridades de gestión del riesgo, se ha dictado el veredicto final: el emblemático Gran Hotel Pereira será demolido debido a los daños estructurales irreparables provocados por el violento terremoto del pasado 10 de agosto de 2026.
La edificación de la Calle 19 con Carrera 9a, un referente del estilo de transición y el art déco que engalanó el centro histórico desde la primera mitad del siglo XX, no logró resistir el embate de la naturaleza y las fuertes réplicas posteriores. De acuerdo con el reporte oficial emitido por las entidades de socorro, las grietas internas y el riesgo inminente de un desprendimiento de la fachada sobre la vía pública hacen que su recuperación sea técnicamente inviable.
Un sector blindado por seguridad
Ante el peligro latente de colapso, las autoridades locales mantienen el cierre total de la Calle 19 entre Carreras 9 y 10. Esta medida busca salvaguardar las vidas de los miles de pereiranos que transitan a diario por la zona céntrica, mientras se traza el complejo plan para realizar una demolición controlada que no afecte los locales comerciales y las viviendas vecinas.
El panorama es nostálgico. Con el adiós del Gran Hotel se cierra una era dorada del hospedaje, la gastronomía y la vida social en Risaralda. Esta pérdida se suma a la de otras estructuras tradicionales de la región, como el Hotel Castilla Real y el Hotel Venetón en Dosquebradas, que también entraron en proceso de desmonte definitivo por la misma emergencia sísmica. El centro de nuestra ciudad ya no volverá a lucir igual, pero la seguridad comunitaria es la máxima prioridad en este doloroso capítulo de reconstrucción.
