Por: Wilson Escobar Gaviria
Una tarde de constante zozobra e incertidumbre vivieron este lunes los habitantes de Pereira y el Eje Cafetero, luego de que se registrara una seguidilla de sismos frecuentes con epicentro en Istmina, Chocó. De acuerdo con el monitoreo en tiempo real de la aplicación Sismo Detector y los reportes consolidados por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la tierra sumó un total de cinco movimientos telúricos en un lapso de solo dos horas y media, obligando a la evacuación preventiva de varias estructuras y manteniendo en alerta a los organismos de socorro.
La cadena de eventos comenzó a las 3:02 p. m. con un fuerte remezón de magnitud 4.9 y una profundidad de 39 kilómetros. Sin dar tiempo a que la comunidad asimilara el susto, el subsuelo volvió a sacudirse a las 3:04 p. m. con una réplica de magnitud 4.1, seguida muy de cerca por un tercer movimiento a las 3:08 p. m. de magnitud 4.4.
Cuando la tranquilidad parecía retornar paulatinamente a las oficinas y hogares de la capital risaraldense, un cuarto impacto de magnitud 4.9 volvió a encender las alarmas a las 4:13 p. m. Finalmente, rompiendo toda predicción de calma, a las 5:39 p. m. se reportó el quinto sismo de la jornada, el cual alcanzó una magnitud de 4.0.
Un sacudón diferente: Alta perceptibilidad
Este último evento de las 5:39 p. m. encendió las alertas de los expertos debido a sus características técnicas: a diferencia de los cuatro anteriores, este sismo registró una profundidad muy superficial de solo 5.0 kilómetros. Esta particularidad explica por qué muchos ciudadanos en el centro de Pereira y sectores residenciales reportaron haber sentido un “sacudón” seco, rápido y de fuerte impacto vibratorio, a pesar de que la magnitud en la escala de Richter fue menor que las primeras manifestaciones del enjambre.
A pesar de la alta frecuencia de los movimientos y la cercanía relativa del epicentro (ubicado a poco más de 120 kilómetros de Pereira), el cuerpo de Bomberos y las autoridades de Gestión del Riesgo locales emitieron un parte de tranquilidad inicial, confirmando que no se registran daños estructurales graves ni personas lesionadas en el área metropolitana.
Desde las páginas de El Querendón, reiteramos el llamado de las instituciones a mantener la calma en los hogares, verificar el estado de las paredes tras la jornada y recurrir únicamente a los canales institucionales del SGC para evitar la propagación de cadenas falsas que generen pánico innecesario en la comunidad.

