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Cambio climático, huella de carbono, efecto invernadero son temas que inquietan a la Secretaría de Planeación de Risaralda y por los cuales está tomando acciones para aportarle a la meta fijada por la ONU para el año 2050.
Pereira, Risaralda, 20 de septiembre de 2026. La cotidianidad de las personas y de las organizaciones genera una huella de carbón que, asociada a otros fenómenos y comportamientos naturales y humanos, está poniendo en desequilibrio el planeta Tierra. Las consecuencias son de tal alcance que la ONU, en el Acuerdo de Paris (2015) puso metas para reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero y, con ello, limitar el aumento de la temperatura global en este siglo a 2 °C.
“Queremos ser los primeros a nivel país en certificarnos en carbono neutralidad y desde el departamento de Risaralda le estamos apostando a eso, a través de una serie de actividades como medición de huella de carbono, eficiencia energética, movilidad sostenible, manejo de los residuos sólidos…”, explico Diego Andrés Toro Jiménez, asesor ambiental de la Secretaría de Planeación de Risaralda.
“DEBEMOS SER CONSCIENTES”
El proyecto, que está a cargo de la firma Civiforest con recursos del Sistema General de Regalías y del que también lidera las Empresas Públicas de Risaralda, compromete a 32 entidades públicas de 11 municipios, como cuerpos de bomberos, Carder, UTP, Ukumarí, empresas de servicios públicos, las sedes físicas de las alcaldías y de la gobernación, entre otros.
“Ser conscientes de la huella de carbono que estamos emitiendo, a través de las acciones diarias que realizamos y una vez tomemos conciencia, implementar medidas que nos lleven a mitigarla”, es la reflexión del secretario de Planeación de Risaralda, Johan Alexander Cano Osorio.
El proceso comienza con la medición de la huella de carbono, lo que arroja un resultado que debe llevarse al límite más bajo; ante la imposibilidad de que ese registro sea cero, las entidades deben compensar esa huella de carbono que emiten con créditos o bonos de carbono para llegar a carbono neutralidad.
La compensación se traduce en la compra de bosques certificados o de terrenos en áreas protegidas que produzcan oxígeno y que conserven los ecosistemas.
En las edificaciones públicas se tomó información, por ejemplo, de consumos de agua, energía, materias primas (insumos para el funcionamiento de los procesos a nivel interno) combustibles y manejo de residuos sólidos, entre otros ítems.
RECOMENDACIONES PARA REDUCIR LA HUELLA DE CARBONO
“Por un lado ha sido interesante y por el otro ha sido complejo porque es un proceso nuevo a nivel ambiental para la institución y hay mucha información que se requería recopilar que no se tenía antes contemplada”, explico Iván Darío Londoño del Sistema de Gestión Ambiental de la Gobernación de Risaralda.
Yuliana Montoya Guarín, ingeniera ambiental, recalcó en el ahorro de agua, de energía, de gas, así como en hacerse la pregunta ‘si realmente lo quiero o lo necesito’ al enfrentarse a una compra (consumismo); igualmente llamó la atención para evitar el uso de vehículos al momento de recorrer distancias cortas y en la necesidad de compartir el carro, y evitar enviar al relleno sanitario elementos o residuos que puedan tener más oportunidades de aprovechamiento.
Este proceso, que tiene el acompañamiento de la Secretaría de Planeación de Risaralda, comenzó hace tres meses; en noviembre próximo Risaralda espera tener la certificación por parte de las entidades evaluadoras.
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