La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas pidió ejercer control sobre los recursos destinados al plan, así como evaluar su impacto en los resultados de salud y establecer mecanismos que permitan evitar nuevas interrupciones en la atención – crédito Asociación Colombiana de Sociedades Científicas
Los gremios y organizaciones del sector salud expresaron su respaldo a la puesta en marcha del plan de choque anunciado por el Gobierno nacional para atender a los pacientes que permanecen a la espera de medicamentos, procedimientos y otros servicios. La estrategia, cuya primera fase comenzó oficialmente el 22 de septiembre, contempla la intervención de más de un millón de usuarios identificados con atenciones pendientes en diferentes regiones del país.
El anuncio fue recibido de manera favorable por la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (Acsc), que destacó la decisión de concentrar la respuesta institucional en las necesidades de los pacientes y en la reanudación de atenciones que habían sido aplazadas. “Desde la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas celebramos la decisión del Gobierno de priorizar el manejo de la crisis en el paciente, en entrega de medicación y entrega de actividades en salud represadas, atenciones y tratamientos que han sido pausados, teniendo en cuenta que es un reto en el momento actual de crisis de salud”, señaló el vicepresidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, doctor Steve Amado. Sin embargo, la organización también planteó que las acciones extraordinarias deben estar acompañadas de medidas estructurales para garantizar la sostenibilidad financiera y operativa del sistema de salud.
Uno de los principales llamados formulados por la asociación está relacionado con la situación del talento humano. El gremio señaló que existen profesionales a quienes se adeudan honorarios correspondientes a varios meses y, en algunos casos, incluso a años por determinados procedimientos.

Por esta razón, pidió que la estrategia también contribuya a resolver los atrasos en los pagos y permita avanzar en la dignificación de quienes prestan los servicios de salud. “La dignificación del talento humano es una prioridad, ya que se les adeudan meses, incluso en algunos casos honorarios a años de algunos procedimientos”, afirmó el vicepresidente de la Acsc.
La asociación reiteró, además, que el plan extraordinario debe estar acompañado por decisiones de carácter estructural; y planteó la necesidad de que las medidas adoptadas permitan mantener la sostenibilidad del sistema y que la comunicación entre los diferentes actores permanezca activa durante la atención de la crisis.
“Reiteramos la necesidad de hacer medidas estructurales que permitan mantener la sostenibilidad del sistema. Permitir también que continúen abiertos los canales de comunicación entre los gremios, las asociaciones y el Gobierno para continuar y hacer un trabajo continuo”, sostuvo Amado.
Otro de los puntos señalados por la organización corresponde al seguimiento de los recursos. La asociación pidió que exista control sobre el dinero destinado a la estrategia y que se evalúen los resultados obtenidos en materia de atención a los pacientes. “Hacer un llamado especial para ejercer control de los distintos recursos y el impacto en términos de resultados de salud en crisis de esos recursos que se van a, a llevar a la atención de los pacientes”, manifestó el dirigente gremial.
El plan que atenderá a más de un millón de pacientes

El Ministerio de Salud puso en marcha el 22 de septiembre la primera fase del plan de choque en salud, definido como una estrategia extraordinaria y temporal para atender servicios y tecnologías que permanecen pendientes para pacientes en distintas regiones del país.
La medida parte de la identificación de 1.069.196 usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes, para quienes se estableció una ruta de seguimiento que deberá continuar hasta comprobar que la atención requerida fue efectivamente recibida. Según la información entregada por el Ministerio de Salud, más de 700.000 usuarios tienen medicamentos pendientes, mientras que más de 300.000 pacientes esperan procedimientos.
La intervención tendrá cobertura nacional y está prevista para desarrollarse entre septiembre y diciembre de 2026.
El plan establece una priorización de acuerdo con el nivel de riesgo de cada paciente. En esta primera etapa serán atendidas especialmente las condiciones que puedan comprometer la vida o generar una pérdida irreversible de la respuesta terapéutica.
Entre las enfermedades y condiciones contempladas se encuentran cáncer, trasplantes, enfermedades huérfanas, enfermedades neurodegenerativas, diabetes insulinodependiente y VIH. También fueron incluidos pacientes con enfermedades cardiovasculares, enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma e insuficiencia cardíaca, además de otras patologías que pueden presentar una descompensación progresiva.
La población priorizada incluye igualmente a mujeres gestantes que requieren tratamientos esenciales durante el embarazo, pacientes con alta probabilidad de hospitalización y personas cuyas enfermedades puedan agravarse si no reciben de manera oportuna los tratamientos requeridos.
Seguimiento individual y compra de cartera

La ruta de atención definida por el Ministerio contempla varias etapas. El procedimiento comienza con la identificación del paciente y del servicio pendiente. Posteriormente se determina el medicamento o procedimiento requerido y la entidad responsable de garantizar su prestación.
Una vez establecidos estos elementos, deberán gestionarse los recursos necesarios para que la atención pueda realizarse. El seguimiento no finalizará con el registro administrativo del caso, pues la estrategia contempla comprobar que el paciente recibió el medicamento o que efectivamente se llevó a cabo el procedimiento o tratamiento requerido.
Las EPS tendrán la responsabilidad de identificar y reportar los medicamentos y procedimientos pendientes, determinar los pacientes involucrados y realizar las gestiones correspondientes para garantizar la atención. El Ministerio señaló que el proceso contará con trazabilidad y seguimiento continuo durante el periodo comprendido entre septiembre y diciembre.

Para respaldar financieramente esta primera fase, la cartera de Salud implementará un mecanismo extraordinario de compra de cartera dirigida para las EPS de ambos regímenes, que estará destinado al pago de las atenciones relacionadas con servicios y tecnologías pendientes que hayan sido incorporados al plan de choque. La herramienta tendrá una tasa de interés del 0% y un periodo de gracia de un año, y la facturación correspondiente a los servicios y tecnologías pendientes incluidos en la estrategia tendrá prioridad dentro de este esquema.
La estrategia también contempla una Mesa Técnica de Control integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). Esta instancia tendrá a su cargo el seguimiento de la reducción de casos pendientes, la entrega de medicamentos, la realización de procedimientos y los recursos destinados a la compra extraordinaria de cartera.
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