
Bogotá construirá un nuevo estadio El Campín con capacidad para más de 60.000 espectadores, sistemas de reconocimiento facial y 800 cámaras con inteligencia artificial, una transformación prevista para diciembre de 2028 tras la cual el escenario reemplazará la estructura levantada en la década de 1930.
La obra demandará una inversión superior a $2,4 billones y se entregará un año después del cronograma inicial. La concesionaria Sencia, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (Idrd) y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmaron el inicio del proyecto durante un evento en el Movistar Arena.
El estadio actual continuará en operación mientras se construye la nueva infraestructura. Los primeros trabajos incluyen movimientos de tierra, excavaciones y pilotaje en el sector oriental del recinto, que servirán de base para la estructura proyectada.
El sistema de seguridad incluirá 800 cámaras equipadas con inteligencia artificial, 200 torniquetes con reconocimiento facial, 400 arcos detectores de metales y 600 sensores para identificar objetos metálicos en poder de los asistentes. La infraestructura contará además con un Centro Integrado de Operaciones para coordinar la vigilancia durante partidos, conciertos y otros espectáculos.
Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, sostuvo que las herramientas permitirán reducir la respuesta ante situaciones dentro del recinto. “Vamos a tener 10 segundos de tiempo de intervención para efectos en la grama y 90 segundos para intervenir en cualquier zona del estadio”, afirmó.
La apuesta tecnológica ocurre después de episodios de violencia en escenarios deportivos de Bogotá. El 22 de agosto, durante un partido entre Santa Fe y América de Cali en El Campín, integrantes de la barra visitante intentaron quitar una bandera a aficionados del equipo local, un hecho que derivó en enfrentamientos y dejó 17 personas lesionadas, incluidos funcionarios del Distrito y miembros de los equipos de emergencia.
La vigilancia deberá complementarse con un registro previo de hinchas, según Hugo Acero, exsecretario de Seguridad, dijo en declaraciones a El Tiempo. El especialista consideró que los controles representan “un avance importante”, pero planteó que los clubes deben implementar procesos de carnetización para que las autoridades puedan identificar a los responsables de una infracción y verificar sus datos.
“El hecho de que todo el tiempo las personas estén siendo monitoreadas es un buen control”, señaló Acero. El reconocimiento facial, sin embargo, abre interrogantes sobre las condiciones de recolección, almacenamiento y uso de la información biométrica de los asistentes.
Omar Oróstegui, director del Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana, advirtió que el sistema deberá ajustarse a las normas de protección de datos personales. También indicó que, si Sencia asume la seguridad dentro del estadio, parte de los efectivos policiales destinados hoy a conciertos y partidos podría quedar disponible para otras tareas.
Un estadio más alto, cubierto y adaptable

El nuevo Nemesio Camacho El Campín tendrá cerca de 70 metros de altura, una capacidad que superará las 60.000 personas y una cubierta retráctil. El techo permanecerá abierto de forma habitual para permitir la ventilación de la cancha y el ingreso de luz natural, pero podrá cerrarse durante lluvias, conciertos o eventos culturales.
El diseño incorpora una gradería sur automática y retráctil, que convertirá parte de la tribuna en una superficie plana para montajes de espectáculos sin afectar el campo de juego. La estructura también utilizará una configuración isóptica, un sistema de diseño que busca garantizar una visual despejada hacia la cancha desde todas las localidades.
La línea de visión pasará de 52 milímetros a 90 milímetros y la cubierta ayudará a reducir hasta 30% la propagación del ruido, de acuerdo con la información divulgada por el Distrito. Sencia proyecta que el recinto alcance el estándar FIFA tipo A, por encima de las exigencias actuales de la Confederación Sudamericana de Fútbol.
La pantalla principal medirá 27 metros de largo por 15 metros de ancho, equivalentes a 400 metros cuadrados. Hoyos explicó que el objetivo es permitir que quienes estén fuera del escenario sigan parte de los partidos y eventos mientras esperan el ingreso.
El sistema de sonido aumentará de 32 a 185 parlantes, con audio sectorizado y direccionado. También se instalarán más de 1.500 puntos de acceso a internet, con capacidad para hasta 90.000 conexiones simultáneas durante los eventos.
Noticias Caracol informó que el proyecto prevé más de 900 unidades sanitarias, frente a las 274 disponibles en el estadio actual, además de camerinos y suites ampliados. El nuevo sistema de grúas busca reducir los montajes de espectáculos de siete días a dos.
Canchas de reserva y energía renovable

La protección del césped será uno de los ejes operativos de la nueva infraestructura. Sencia instalará cinco canchas de reserva con grama natural en distintos puntos de Bogotá, que servirán para conservar y recuperar el campo principal cuando se desarrollen conciertos u otros eventos masivos.
La medida responde a los problemas registrados en febrero de 2026, cuando los conciertos, las lluvias intensas y la compactación del terreno deterioraron el césped de El Campín. Las canchas alternas permitirán trasladar temporalmente la grama y realizar labores de mantenimiento.
El proyecto también contempla que el 20% de la energía utilizada por el estadio provenga de fuentes renovables, principalmente paneles solares. Durante la construcción, Sencia trabajará en la obtención de una certificación Leed para estándares ambientales en edificios.
La concesionaria aseguró que los costos adicionales derivados de la ampliación de la capacidad y los ajustes técnicos serán asumidos por sus accionistas, sin modificar los pagos previstos al Instituto Distrital de Recreación y Deporte.
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