Toledo, España. octubre 28 de 2026 Una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos años se registró a primera hora de la mañana de este miércoles, cuando dos trenes de pasajeros de alta velocidad chocaron en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, entre las localidades de Yébenes y Urda. El último balance oficial emitido por las autoridades confirma al menos 64 personas fallecidas y 80 heridas, de las cuales 50 se encuentran en estado grave.
El impacto provocó el descarrilamiento de cuatro vagones que cayeron por un terraplén. En total, 544 pasajeros viajaban a bordo de los trenes en el momento del accidente. Ante la magnitud de la emergencia, la circulación en toda la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía fue suspendida de inmediato, y la Junta de Andalucía decretó tres días de luto oficial.
Una “decisión errónea” en el centro de control
El ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció ante los medios de comunicación y atribuyó el siniestro a una “decisión errónea” del centro de control de Atocha. De acuerdo con el reporte oficial, a las 8:30 horas cayó el sistema de seguridad informática LZB en un tramo de 63 kilómetros de vía, lo que obligó a la detención automática de seis trenes.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció ante los medios de comunicación y atribuyó el siniestro a una “decisión errónea” del centro de control de Atocha. De acuerdo con el reporte oficial, a las 8:30 horas cayó el sistema de seguridad informática LZB en un tramo de 63 kilómetros de vía, lo que obligó a la detención automática de seis trenes.
La normativa de seguridad de Adif establece que, ante este tipo de fallos, los trenes deben avanzar con extrema precaución “a marcha vista” y a una velocidad máxima de 40 km/h. Sin embargo, a las 8:36 horas, un operador del centro de control autorizó al maquinista del AVE de Renfe a reanudar la marcha “con normalidad”, ignorando que el circuito de la vía aún estaba ocupado por el tren Iryo. El AVE recorrió 25 kilómetros durante 15 minutos antes de colisionar frontalmente con el otro convoy.
Investigación en curso
La gravedad del error se acentuó tras conocerse que el maquinista de otro de los trenes detenidos corrigió activamente al centro de control, advirtiéndoles que no se podía circular a marcha normal bajo esas condiciones. Aunque los controladores le dieron la razón a este operario, nunca corrigieron la orden emitida al AVE que terminó accidentado.
La gravedad del error se acentuó tras conocerse que el maquinista de otro de los trenes detenidos corrigió activamente al centro de control, advirtiéndoles que no se podía circular a marcha normal bajo esas condiciones. Aunque los controladores le dieron la razón a este operario, nunca corrigieron la orden emitida al AVE que terminó accidentado.
Actualmente, la Guardia Civil mantiene bajo interrogatorio al operador de Adif asignado al tramo ferroviario para determinar las responsabilidades penales. En la localidad de Urda se ha habilitado un pabellón deportivo para la atención de los afectados y sobrevivientes, mientras los servicios de emergencia continúan trabajando en el lugar del siniestro.
fuente infobae

