Bogotà, 29 octubre de 2026.
Un contundente fallo judicial sacudió la agenda cultural y política del país. El Juzgado 24 de Familia de Bogotá ordenó al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, así como al Museo Nacional de Colombia, devolver a sus lugares de exhibición la totalidad de las piezas que habían sido retiradas el pasado 15 de octubre por directriz de la administración del presidente Abelardo de la Espriella. El despacho judicial otorgó un plazo perentorio de 48 horas para dar estricto cumplimiento a la medida.
La decisión de la justicia resolvió una acción de tutela radicada inicialmente por el representante a la Cámara Gabriel Becerra, del Pacto Histórico, a la cual se terminaron acumulando un total de 15 demandas similares, promovidas por diversos sectores políticos e independientes, incluyendo al exsenador Humberto de la Calle. La providencia amparó de manera formal los derechos constitucionales a la libertad de expresión, el acceso a la cultura, la educación y la preservación de la memoria histórica.
Reacciones y debate sobre la censura
El desmonte original de los elementos —que incluía relatos y objetos vinculados con los movimientos feministas, organizaciones de la población Lgbtiq+, víctimas del conflicto y el proceso de paz— había despertado una fuerte ola de indignación nacional. Tras conocerse el fallo, congresistas y figuras de la oposición celebraron la determinación judicial bajo la consigna de que “la memoria no se censura”.
El desmonte original de los elementos —que incluía relatos y objetos vinculados con los movimientos feministas, organizaciones de la población Lgbtiq+, víctimas del conflicto y el proceso de paz— había despertado una fuerte ola de indignación nacional. Tras conocerse el fallo, congresistas y figuras de la oposición celebraron la determinación judicial bajo la consigna de que “la memoria no se censura”.
La sentencia estipula de forma explícita que cualquier determinación técnica o curatorial que el Museo Nacional pretenda realizar en el futuro deberá respetar estrictamente los criterios de pluralismo, igualdad, enfoque diferencial y de género, recordando la prohibición absoluta de la censura en el territorio nacional. Hasta el momento, ni el jefe de Estado ni la cartera de Cultura han emitido un pronunciamiento oficial sobre la logística para el retorno físico de las obras.
fuente infobae

