El Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como el Clan del Golfo, descartó llegar a un acuerdo de paz durante la gestión del presidente Gustavo Petro.
Así lo confirmó Ricardo Giraldo, representante jurídico de la organización armada, quien manifestó que la negociación buscará avanzar con el Estado para que las conversaciones puedan continuar, una vez concluya el actual mandato, que finaliza el 7 de agosto de 2026.
En una rueda de prensa, el abogado mencionó que, pese a que se lograron avances como la instalación del Mecanismo Tripartito y la definición de instrumentos para la gestión y análisis de casos, reconoce que el proceso comenzó demasiado tarde.

“No es un proceso de paz con un gobierno. Es un proceso que, si bien va fortalecido a unos avances muy importantes, pues empezó tarde y es imposible, por más que lo quisieran, llegar a un acuerdo final de paz”, expresó el jurista en declaraciones a los medios de comunicación.
Del mismo modo, Ricardo Giraldo espera que el proceso de paz con el Ejecutivo pueda seguir su curso, independientemente del que sea elegido el 31 de mayo de 2026.
“No es con ningún gobierno, es independiente del gobierno Petro, que ya se va, o del gobierno que llegue, sea de aquellos que han ofrecido bala permanentemente o que quieran seguir adelante con este proceso”, recalcó en diálogo con El Espectador.

Igualmente, Giraldo también subrayó el carácter inédito de la publicación del informe de la mesa tripartita. “Esto fue producto de un acuerdo y una exigencia entre las partes de que había que mostrarle a la comunidad lo que se estaba haciendo. Nada va a ser de espaldas a nadie, no va a ser nada soterrado ni debajo de la mesa, y cada avance se a ir publicando”, manifestó.
Por último, el abogado del EGC sostuvo que “hay que proteger algo del proceso de confidencialidad, porque, si no, hay mucho enemigo de la paz y va a tumbar, va a tratar de de entorpecer todo lo que se está logrando, pero hay que publicarlo, que la gente conozca el proceso y tome sus propias conclusiones, porque esto tiene que ir más allá de una candidatura política de cualquier candidato”.

Balance de las conversaciones
La mesa de diálogo entre el Gobierno de Colombia y el Clan del Golfo —autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC)— presentaron por primera vez un informe detallado sobre los avances y desafíos en el proceso de paz, estableciendo así un precedente en la gestión de la política de paz total impulsada por el presidente Gustavo Petro.
El documento, elaborado por el Mecanismo Tripartito de Seguimiento, Monitoreo y Verificación, evalúa un periodo comprendido entre el 18 de diciembre de 2025 y el 18 de febrero de 2026, y señala avances en todos los compromisos pactados, aunque recalca que estos solo alcanzan una fase de “cumplimiento parcial”.
Entre las prioridades mencionadas se encuentra la preparación institucional en cinco municipios piloto, distribuidos entre Chocó y Antioquia, un proceso clave para consolidar resultados en los territorios.
Uno de los aspectos más sensibles abordados en el informe radica en la presencia de menores de edad dentro de las filas del Clan del Golfo. El documento sostiene que el grupo armado “realizó un censo interno que, según lo reportado, no identificó la presencia de menores de edad en sus filas”, incluyendo tanto al personal armado como a las redes de apoyo.

En cuanto al mecanismo de verificación, Águeda Plata, miembro de la delegación del Gobierno que participó en la rueda de prensa de presentación del informe, destacó la importancia de la confianza mutua en esta primera etapa de implementación.
Plata explicó que “el acuerdo no especifica una forma de hacer el censo, se especifica que hagan el censo, y nosotros nos atenemos a la respuesta que nos dan, puesto que estamos en una etapa de construcción de confianza, y la confianza es esa, la confianza de construir juntos esta ruta para construir la paz”.

Además, el informe registra progresos diferenciados en los pilotos de sustitución de cultivos de uso ilícito. Destaca mayores avances en Nuevo Belén de Bajirá, mientras otros municipios presentan retrasos debido a “necesidades asociadas a la confianza comunitaria, coordinación interinstitucional, brechas operativas” y limitaciones en infraestructura destinada a la comercialización y movilidad de productos legales.
Con respecto a otros compromisos de seguridad, el mecanismo verificó que el Clan del Golfo cumplió el acuerdo de no interferencia en las labores de desminado humanitario, y que durante el periodo examinado “no se han reportado incidentes atribuibles al grupo armado” que afectaran procesos electorales.
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