Con tecnología de “chipeado”, la Alcaldía de Pereira está recuperando el material vegetal.
En Pereira, el ciclo de la vida no se detiene cuando un árbol cae. Para la administración del alcalde Mauricio Salazar es el inicio de una transformación asombrosa: hoy el material vegetal, se recupera como abono para hacer florecer los jardines y glorietas
Pereira, mayo 13 de 2026.
Lo que antes se consideraba un residuo vegetal tras las fuertes lluvias o las jornadas de poda, hoy es el insumo principal para el embellecimiento de los jardines urbanos.
El alcalde Mauricio Salazar, a través de la Secretaría de Infraestructura ha logrado liderar la transformación de más de 200 toneladas de material vegetal en abono orgánico, consolidando un modelo de sostenibilidad urbana. Y estos resultados se dieron tras la adquisición de una máquina chipeadora, que compró el municipio, con la cual se reducen los troncos y follaje a pequeñas astillas. Este proceso además garantiza que hoy el material vegetal tenga un segundo uso productivo.
El proceso
El equipo de la Dirección de Zonas Verdes y Parques traslada el material triturado hasta la escombrera de Guadalcanal. Allí, mediante un proceso biológico y la mezcla con fertilizantes, se convierte en el sustrato que hoy nutre los jardines, separadores y glorietas de las avenidas principales de Pereira.
Julián Hincapié, director operativo de Parques y Zonas Verdes, explicó el impacto técnico y ambiental de esta inversión.
“Gracias a nuestro alcalde Mauricio Salazar, hoy contamos con la máquina chipeadora y con ella hemos optimizado el proceso para transformar las emergencias y podas en abono orgánico. Este material reincorporado permite que nuestros jardines florezcan con recursos propios de la ciudad, cerrando un ciclo de aprovechamiento efectivo”.
Sostenibilidad y ahorro
Este engranaje de economía circular no solo reduce la huella de carbono de la ciudad, sino que representa un ahorro significativo para el municipio al disminuir la compra de insumos externos. Las flores que hoy embellecen los jardines y avenidas de Pereira crecen sobre el mismo material que cumplió su ciclo biológico en las calles.
Con esta estrategia, Pereira se consolida como una ciudad que apuesta por la gestión eficiente de sus recursos naturales. Nuestra ciudad tiene color de esperanza y aroma a tierra fértil.


