Sabemos que los sismos de los últimos días sacudieron algo más que nuestras casas; también afectaron nuestra tranquilidad. Por eso, porque nos importas, desde hoy iniciamos un ciclo especial de 7 artículos diarios titulados #SanarDesdeAdentro.Cada día te entregaremos una herramienta práctica, sencilla y llena de optimismo para cuidar tu salud mental, olvidar el susto y recuperar el bienestar junto a tu familia y tus mascotas. 🌿✨📌 Guarda esta publicación, compártela con tus vecinos y conéctate mañana para la segunda parte. ¡Juntos nos levantamos con la mente sana y el corazón fuerte!👇 Lee la primera entrega aquí:
Día 1
#SanarDesdeAdentro de El Querendón 🌿 | Día 1: Por qué el cuerpo necesita “temblar” para soltar el susto
Por: Wilson Escobar Gaviria
Tras el sismo de los últimos días, es muy común escuchar en las calles de nuestra comunidad frases como: “Me quedé paralizado”, “Siento un nudo en la garganta” o “Tengo un temblor en las manos que no se me quita”. Hoy, desde las páginas digitales de El Querendón, queremos abrazar a cada uno de nuestros lectores. Sabemos que cuando vivimos una situación de alta tensión, la mente no es la única que sufre; el cuerpo es el que recibe el primer impacto del shock físico y emocional.
Por cultura, muchas veces nos han enseñado que ante una crisis debemos “ser fuertes”, aguantar la respiración y tragarnos las lágrimas. Sin embargo, la medicina integrativa y la sabiduría del cuerpo nos dicen todo lo contrario: para sanar el susto, primero hay que dejar que el organismo lo descargue. En esta serie especial de crónicas para el bienestar que inicia hoy en El Querendón, aprenderemos a escuchar nuestra propia biología.
La sabiduría biológica del temblor
¿Ha notado cómo tiemblan los animales después de escapar de un peligro? Lo hacen para sacudirse el exceso de adrenalina y regresar a la calma. Los seres humanos funcionamos igual. Si después del sismo siente que las piernas o las manos le tiemblan, no intente controlarlo a la fuerza.
Ese temblor involuntario no es debilidad ni es una enfermedad; es la válvula de escape que tiene su sistema nervioso para liberar la energía atrapada del shock. Permítase temblar unos minutos. Es su biología limpiando el miedo, un proceso natural que defendemos y promovemos hoy en esta sección comunitaria de El Querendón.
El llanto que limpia el alma
El llanto es otra medicina natural, bendita y gratuita. Las lágrimas que derramamos por estrés o dolor tienen una composición química diferente a las lágrimas comunes: contienen hormonas de estrés y toxinas que el cuerpo necesita expulsar.
• Si siente ganas de llorar al recordar el momento, hágalo sin culpa.
• Llorar no es perder el control; es el inicio del camino para recuperarlo. Después de un buen llanto, el pecho se libera y el aire vuelve a entrar con más facilidad.
