La Policía Nacional materializó en Pereira la captura de un hombre requerido por los delitos de homicidio y acceso carnal o acto sexual a un bebé, de apenas tres meses de edad.
Los hechos se remontan al 17 de septiembre de 2024, cuando el menor fue trasladado hasta la Clínica Los Rosales debido a graves complicaciones de salud que requerían atención médica especializada.
Durante las valoraciones, los profesionales de la salud identificaron signos compatibles con el denominado síndrome del niño sacudido, además de indicios que hicieron presumir la ocurrencia de agresiones de carácter sexual.
La gravedad de las lesiones llevó a la práctica de diferentes exámenes especializados, mediante los cuales se estableció que el bebé presentaba un trauma craneoencefálico severo, lesión que posteriormente ocasionó su fallecimiento.
En el desarrollo de la investigación adelantada por la Policía Nacional, y con fundamento en los dictámenes del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, se establecieron elementos que indicarían que el menor habría sido víctima de agresiones sexuales reiteradas antes de las lesiones que finalmente provocaron su muerte.
Los peritos forenses encontraron lesiones cicatrizadas compatibles con agresiones sexuales previas, elemento que permitió fortalecer la investigación y orientar las actuaciones judiciales contra quien sería responsable de estos hechos.
Los investigadores también adelantaron entrevistas y labores de verificación con el entorno familiar del menor. La información recopilada permitió establecer que las personas que tenían contacto permanente y acceso directo al niño eran su padre y su madre, sin que se identificara la intervención de terceros en su cuidado o custodia.
Con estos elementos, el trabajo desarrollado por el grupo especializado de la Policía Nacional para la protección de niños, niñas y adolescentes permitió avanzar en la individualización del presunto responsable y materializar la orden de captura contra esta persona.
La Policía Nacional rechaza de manera categórica cualquier forma de violencia, abuso o vulneración contra niños, niñas y adolescentes, especialmente cuando se trata de víctimas que, por su edad, se encuentran en absoluta condición de indefensión.
Frente a este tipo de hechos, las capacidades institucionales se ponen al máximo nivel para proteger a las víctimas, esclarecer las circunstancias, identificar a los responsables y ponerlos a disposición de la justicia.
La institución reitera que la protección de la niñez no admite indiferencia ni tolerancia. Cada denuncia, cada alerta y cada indicio es objeto de investigación, con el propósito de garantizar los derechos de los menores y evitar que quienes atenten contra ellos permanezcan en la impunidad.
La captura constituye un avance significativo para el esclarecimiento de este caso, la Policía Nacional despliega todas sus capacidades investigativas y operativas para llevar ante la justicia a quienes vulneren la integridad y la vida de nuestros niños.

