A un mes del terremoto de magnitud 7.4, Dosquebradas se reunirá este jueves 10 de septiembre, a las 6:00 p. m., en la plazoleta del Centro Comercial El Progreso, para honrar a las 11 personas fallecidas, acompañar a las familias damnificadas y mantener viva la esperanza de una ciudad que continúa levantándose.
Dosquebradas, septiembre 8 de 2026.
Han pasado 30 días luego de que el sismo sacudiera la tierra, pero las dimensiones de lo ocurrido siguen presentes en Dosquebradas. El terremoto del pasado 10 de agosto dejó 11 personas fallecidas, más de 14.000 viviendas afectadas, más de 600 viviendas destruidas y más de 4.000 viviendas no habitables. A este panorama se suman más de 8.000 empleos directos afectados, 54 sedes educativas afectadas y más de 5.000 estudiantes que aún no han podido regresar a la presencialidad y continúan su proceso mediante alternativas virtuales.
Sin embargo, treinta días después, la ciudad no quiere recordar aquella fecha únicamente desde las cifras. Cada número representa una historia: una familia que perdió a un ser querido, un hogar al que todavía no es posible regresar, un estudiante que espera volver a su colegio, un trabajador que intenta recuperar su sustento y miles de personas que siguen reorganizando su vida después del terremoto.
Es por ellos que este jueves la ciudad encenderá una luz. Será un gesto por las 11 personas que ya no están y por sus familias; por quienes perdieron su vivienda y por quienes todavía no pueden volver a casa; por los estudiantes que permanecen lejos de sus aulas; por los trabajadores y comerciantes afectados, y por todas las personas que continúan enfrentando las consecuencias de la emergencia.
El alcalde Roberto Jiménez Naranjo invitó a la comunidad a sumarse a este momento de conmemoración: “Hace un mes vivimos uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. Este jueves queremos encender una luz por las 11 personas que perdimos y abrazar desde la memoria a sus familias; pero también por quienes perdieron su hogar, por quienes aún no pueden regresar a él, por nuestros niños que esperan volver a sus colegios y por las miles de familias que siguen intentando comenzar de nuevo. Será también una luz para agradecer a quienes han llegado a ayudarnos y para recordar que Dosquebradas sigue unida. Los invito a acompañarnos, a encender una vela y a mantener viva la esperanza de que, entre todos, vamos a levantar nuevamente nuestra ciudad”.
De ese propósito nace ‘Dosquebradas enciende una luz’, el encuentro que se realizará este jueves 10 de septiembre, a las 6:00 p. m., en la plazoleta del Centro Comercial El Progreso. Será un espacio para rendir homenaje a las víctimas, expresar solidaridad con las familias damnificadas y reconocer también a quienes durante este mes han tendido una mano a la ciudad. Además, la conmemoración llega después de treinta días en los que el municipio ha concentrado esfuerzos en la atención de las consecuencias del terremoto, mediante acciones de rescate, atención en salud, alojamientos temporales, visitas técnicas, censos, caracterización de familias, distribución de ayudas y demoliciones controladas, entre otros procesos.
Mientras estas labores continúan, Dosquebradas entra también en una etapa decisiva, la recuperación de viviendas, sedes educativas, empleos, cooperación internacional negocios y, sobre todo, de las condiciones de vida de miles de familias damnificadas. Por eso, este primer mes no marca el cierre de la emergencia. Marca un momento para reconocer lo vivido, honrar a quienes ya no están y dimensionar el camino que todavía tiene por delante la ciudad.
Finalmente, la invitación es para este jueves, para que cada ciudadano lleve su vela o velón blanco y se sume a representar algo distinto: una persona, una familia, un hogar, un colegio, un empleo o un gesto de solidaridad. Juntas, serán el símbolo de una ciudad que recuerda, agradece y sigue avanzando en su recuperación.
Dato de interés:
La plazoleta del Centro Comercial El Progreso también es escenario de la feria empresarial DO RE MI – Dosquebradas Reconstruye Mi Tejido Empresarial, donde comerciantes y establecimientos afectados por el terremoto cuentan con una vitrina para volver a conectarse con sus clientes y apoyar la reactivación económica del municipio.
