Octubre 19 de 2026 La entrada en vigencia plena de la jornada laboral de 42 horas semanales en Colombia, estipulada por la Ley 2101 de 2021, puso a prueba los sistemas de nómina y los procesos administrativos de las empresas en todo el país. La medida cobija directamente a cerca de 11 millones de trabajadores asalariados del sector privado, según datos procesados a partir de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (Geih) del Dane.
La normativa establece con claridad que el salario mensual de los empleados se mantiene intacto, al igual que las prestaciones sociales y las cotizaciones obligatorias a salud y pensión, dado que estas se calculan sobre el ingreso base y no sobre las horas semanales trabajadas. Sin embargo, al distribuirse el mismo sueldo en menos horas ordinarias a la semana, el valor de la hora individual de trabajo aumenta automáticamente.
Este incremento en el valor de la hora ordinaria modifica de forma obligatoria las variables internas para liquidar los pagos adicionales. Como consecuencia, las compañías del tejido empresarial —especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes)— deben reconfigurar sus sistemas tecnológicos para calcular con exactitud los nuevos costos de las horas extras, los recargos nocturnos, y el trabajo en días dominicales o festivos.
Expertos en el sector de plataformas de liquidación, como la vicepresidenta de Producto e Innovación de ACH Colombia, Juliana Jaramillo Valencia, advierten que el verdadero reto radica en la precisión operativa. Un cálculo desactualizado o erróneo de estas variables puede acarrear reprocesos administrativos complejos y dificultades legales con las obligaciones laborales, por lo cual se recomienda acudir a la automatización de nómina y herramientas de validación digital como el Servicio Operativo de Información (SOI) para mitigar riesgos durante esta transición regulatoria.
fuente infobae

