Mbappé anotó un doblete y quedó a un gol del récord histórico de Lionel Messi. Paraguay será su próximo rival.
Kylian Mbappe de Francia celebra un gol este martes, en un partido de los dieciseisavos de final del Mundial de la FIFA 2026 entre Francia y Suecia. Foto: EFE
Francia dio espectáculo y puso en práctica su fútbol champán. El cuadro galo no dio espacio a las especulaciones ni a las sorpresas y le pasó por encima a una desdibujada selección de Suecia que se salvó de llevarse una goleada histórica en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Kylian Mbappé anotó un doblete y comandó a Les Bleus a un categórico triunfo por 3-0 para dejar más que claro que son firmes candidatos a quedarse con la tercera Copa del Mundo de su historia.
La selección francesa no salió al campo del Metlife Stadium de Nueva Jersey a especular. Vio los fracasos de Alemania y Países Bajos en la primera ronda de eliminación del Mundial y trató de arrollar a su rival desde el minuto uno. Mostró todo su poderío ofensivo y le metió miedo a sus rivales.

Selección de Francia Foto:Getty Images via AFP
La magia francesa
El partido fue un monólogo francés y lo planeado por Didier Deschamps, que volvió a estar en el banquillo tras asistir al funeral de su mamá, salió al pie de la letra. Francia dominó el balón a su antojo, lo movió de un lado a otro, creó varias ocasiones claras de gol y no sufrió en la defensa.
El primer gol del partido se hizo esperar. Kylian Mbappé fue el hombre más peligroso para una defensa sueca que la pasó mal durante gran parte del juego e hizo agua cada vez que la atacaron. El astro francés avisó en el minuto 20 tras marcar en fuera de lugar. Solo fue una prueba de lo que se avecinaba.

Kylian Mbappe (c) de Francia disputa el balón con Viktor Gyokeres (i) de Suecia este martes. Foto:EFE
Mbappé volvió a tener el gol en su botín derecho pasada la media hora de juego, pero el balón fue rebelde, se estrelló en la base del palo y no quiso entrar. El galo empezó a desesperarse y el grito de gol seguía contenido.
Michael Olise estuvo muy cerca de anotar un golazo, quizás el mejor del Mundial si entraba. El zurdo del Bayern Múnich se inventó una voltereta en el borde del área y en el aire conectó el balón que fue directo al palo. El gol se hacía esperar, pero Francia atacaba con paciencia y sin desesperarse.

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Tanto insistió Francia por el gol que lo consiguió antes del descanso. Ousmane Dembélé asistió a Mbappé, quien amagó una y otra vez, se sacó la marca de encima y acarició el balón para dejarlo durmiendo en el fondo de la red.
Fue un gol especial para Mbappé, para Deschamps y para sus compañeros. El astro fue directo al banquillo para abrazar a su técnico y dedicarle la anotación luego de la pérdida de su mamá. Los galos se fueron al descanso con parte del partido resuelto y en la segunda mitad terminó de configurar la goleada.

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La anotación llegó rápido por medio de Bradley Barcolá, otra de las grandes figuras de Les Bleus. Michael Olise comandó el ataque y le puso un pase filtrado al extremo del París Saint Germain, quien enganchó hacia su derecha y sacó un tiro potente que dejó sin reacción al arquero rival para el 2-0 parcial.
Suecia trató de refugiarse atrás para evitar una goleada catastrófica. A la hora de juego ya había tirado la toalla y su DT Graham Potter hizo cambios para no recibir más goles. El estratega sacrificó el juego ofensivo, pero la jugada no le salió del todo.

Selección de Francia Foto:Getty Images via AFP
Francia llegó al tercero y los autores del gol fueron los mismos sospechosos. Olise le filtró un pase a Mbappé, que no perdonó de frente al arquero y sacó un latigazo de derecha para configurar la goleada por 3-0.
A pesar de que la clasificación estaba encaminada, Francia fue por más, pero falló a la hora de definir y se tuvo que conformar con solo tres goles. La victoria solo sirvió para enviar un mensaje: son claros favoritos y quieren levantar el título el domingo 19 de julio en el estadio en el que ayer jugaron.
Francia ahora tendrá un reto complicado en los octavos. Se medirá contra la sorpresiva Paraguay el próximo sábado, en Filadelfia. El choque puede ser un partido trampa, pues el equipo de Gustavo Alfaro viene de tumbar a un coloso como Alemania y Francia puede ser su próxima víctima.
ELTIEMPO

