Operativos realizados en Pereira, Dosquebradas y La Virginia buscan cerrarles el paso a fiestas privadas que estarían siendo utilizadas para el consumo de drogas y otras actividades ilícitas.
La Policía Metropolitana de Pereira puso el foco sobre las denominadas ‘narcofiestas’, encuentros privados que, según las autoridades, se vienen prolongando durante los fines de semana y varios días en diferentes sectores de Pereira, Dosquebradas y La Virginia.
En una de las más recientes intervenciones, adelantada en la vereda Filo Bonito, en Dosquebradas, Policía Nacional llegó hasta un inmueble que había sido rentado para la realización de una fiesta y encontraron un escenario que encendió las alarmas.
El procedimiento dejó cuatro personas capturadas, una menor de edad aprehendida y tres menores identificados, quienes fueron puestos bajo las rutas institucionales de protección. Además, se realizaron dos restablecimientos de derechos al advertirse posibles situaciones de vulnerabilidad.
Durante la operación fueron incautadas dos armas y diferentes sustancias psicoactivas, entre ellas anfetaminas y opioides, que, de acuerdo con la investigación, estarían siendo utilizadas durante este tipo de celebraciones.
La intervención también permitió identificar cerca de 50 personas que se encontraban consumiendo de manera recurrente sustancias psicoactivas, evidenciando la magnitud que pueden alcanzar estos encuentros privados.
La Policía intensificará los controles sobre inmuebles que son alquilados por días para realizar fiestas privadas, especialmente aquellos donde puedan presentarse consumo de estupefacientes, actividades ilícitas o encuentros relacionados con estructuras criminales.
Uno de los principales focos de la investigación es determinar si algunos de estos espacios estarían siendo utilizados para instrumentalizar menores de edad en actividades ilícitas, incluyendo posibles escenarios de explotación sexual.
Precisamente, dentro de las acciones de protección adelantadas en estos procedimientos, se ha logrado recuperar a menores que estarían siendo utilizados para la prostitución y otras actividades irregulares, activando las rutas correspondientes para el restablecimiento de sus derechos.
Los investigadores también buscan establecer quiénes están detrás de la organización de estas celebraciones y si existen vínculos con la estructura criminal ‘La Cordillera’, así como posibles conexiones internacionales, entre ellas con Panamá.
Estas fiestas no serán abordadas únicamente como encuentros privados, sino como posibles escenarios donde las estructuras criminales se relacionan, consumen, coordinan actividades ilícitas y buscan instrumentalizar a otras personas, especialmente menores de edad.
Como parte de la estrategia, la Policía Metropolitana viene trabajando en una propuesta ante la Fiscalía General de la Nación para analizar la situación jurídica y patrimonial de los inmuebles utilizados en estas actividades.
La intención es determinar si existen bienes que hayan sido adquiridos, administrados, facilitados o utilizados para actividades ilícitas, caso en el cual podrían ser objeto de procesos de extinción de dominio.
La investigación continúa para establecer las responsabilidades individuales de los capturados y determinar quiénes estarían detrás de la organización de estas fiestas y sus posibles conexiones con redes dedicadas al narcotráfico.

